La Sala Galileo Galilei recuerda hoy la obra y vida del ferrolano Federico Lladó

cartel película cantando a federico lladó
|

Esta ciudad sigue teniendo grandes deudas con sus hijos. Habitualmente inconcebibles; unas por dejadez, otras por puro y llano desconocimiento. Este último es el caso de Federico Lladó Sánchez, compositor y letrista nacido en Ferrol y que el pasado 8 de marzo falleció en Madrid, con tan solo 49 años de edad.
Precisamente hoy, la conocida sala Galileo Galilei, de la capital española, acoge un homenaje de amigos y artistas al autor ferrolano.
Lladó no solo nació en Ferrol sino que tenía profundas raíces con la ciudad. Sus abuelos fueron Federico Sánchez Plaza, médico general de la Armada, y María Luisa de la Vega, hija de otro reputado artista ferrolano, el pintor Eduardo de la Vega.
Autodidacta de formación, pero forjado en el mundo de la interpretación y la composición musical en Nueva York durante varios años, Federico Lladó Sánchez no perdió, como el resto de su familia, los vínculos con sus orígenes. Sus padres residen varios meses al año en la ciudad, una relación que desde Madrid mantienen también vívida a través de su participación en la Rondalla Virgen de Chamorro, que actúa con fines benéficos en la capital española.
El paso del compositor por Nueva York le garantizó un amplio acceso a la música en todas sus vertientes, llegando a cantar en varios idiomas, desde el inglés al portugués, pasando naturalmente por el español, lo que para su familia influyó en sus composiciones posteriores.

trayectoria
De sus composiciones y letras saben artistas tan conocidos y reputados en España y Sudamérica como Celia Cruz, Ana Torroja (exMecano), Lucreia, Miguel Bosé, Paloma San Basilio, Manzanita o el grupo Azúcar Moreno, que han cantado varias de los 125 obras musicales registradas en la Sociedad General de Autores Españoles (SGAE).
La música no fue su única vertiente creativa, puesto que Lladó abordó también la literatura a través de la composición de dos obras de teatro.
Trabajador incansable, no detuvo su actividad artística hasta el último momento. Hasta días previos a su fallecimiento colaboraba con el musical familiar “The Poluglots”, una comedia infantil con fines didácticos para enseñar inglés a los más pequeños. Sus letras se caracterizaban por una enorme sensibilidad. La SGAE señaló que, “a pesar de ser un autor con mucho talento, no tuvo la suerte de que alguna de sus canciones se convirtiera en un gran hit”, pero también que su legado inédito “puede que algún día obtenga un justo reconocimiento”.
De su sensibilidad ante la vida da buena muestra Lucrecia. La intérprete compara su relación con Federico Llado como la de “dos gotas de agua”.
De hecho, el autor ferrolano incorporaba al último disco de la cantante dos de las diez composiciones de la producción. Muchos de sus amigos y compañeros estarán hoy presentes en el homenaje en la reputada sala Galileo Galilei. n

La Sala Galileo Galilei recuerda hoy la obra y vida del ferrolano Federico Lladó