Continúa la huelga en las auxiliares y crece el cisma entre los trabajadores

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Después de veinte días de huelga en las auxiliares de Navantia, por primera vez el pasado lunes los cuatro sindicatos –CCOO, UGT, MAS y CIG– lograron alcanzar una propuesta unánime para trasladar a la patronal con el objetivo de poner punto y final al conflicto.
Los condicionantes de la parte social para suspender la huelga y sentarse finalmente en la mesa de negociación de las condiciones de las subcontratas en el nuevo convenio eran dos: por un lado, “que la patronal asumiera el coste salarial de esta huelga abonando las nóminas de este mes a los trabajadores o pagando el 50% y el otro 50% en vacaciones”, explicó Vicente Vidal, de la CIG, a la asamblea de huelga.
La otra condición tenía que ver con el “avance en el plano salarial”, que es el principal caballo de batalla de esta convocatoria de huelga. La propuesta de los sindicatos al respecto fue que los empresarios abonasen “el 50% de la diferencia que existe entre las actuales retribuciones y lo reflejado en las tablas salariales de 2001”.
Este documento, que se consensuó entre la noche del lunes y ayer por la mañana, se trasladó por escrito a una representación de la patronal en un encuentro que tuvo lugar en la sede de la Asociación de Empresarios de Ferrolterra, (AEF) en FIMO y que se prolongó hasta bien entrada la tarde.
La contraoferta
La patronal, tal y como explicó José Ramón Fanco, presidente de AEF, realizó una contrapropuesta “con algunos matices”. Respecto a la compensación de los días de huelga, los empresarios detallaron que no hay dos casos iguales y que, por lo tanto, habría que particularizar las condiciones de cada trabajador. “Unos ya disfrutaron todas las vacaciones, a otros les queda menos de la mitad, por lo tanto es imposible ceñirnos estrictamente a esa propuesta y hacer una tabla rasa. También tendrán que ver en cada caso como recuperan esas horas, porque está claro que tienen que trabajarlas. Nuestro compromiso fue el de compensar esos días para evitar el menor daño posible, pero viendo las particularidades de cada trabajador”, insistió Franco.
Respecto al aumento salarial, los empresarios dejaron claro que las tablas de 2001 “nunca van a ser un punto de partida”. Por lo tanto, la contraoferta a esta propuesta sindical fue que “si se suspende la huelga la patronal se compromete a aplicar una mejora sobre las tablas salariales que se acaban de aprobar en el nuevo convenio y que, de hecho, ya han aumentado respecto al anterior”, incidió el responsable de los empresarios ferrolanos.
Para Franco, “la propuesta de la CIG sigue fomentando la discriminación” implícita en los acuerdos del 2001, donde existen sectores favorecidos. “Nuestra oferta es pactar con los sindicatos una cantidad que sea asumible por las empresas e incorporarla a la base del convenio. Y todo esto con una particularidad, que tendría carácter retroactivo desde la fecha de la firma del convenio”, detalló Ramón Franco.
Además la patronal insistió en que acepta estas condiciones “como un punto de partida para levantar la huelga y seguir negociando”. “Desde ese momento podremos seguir avanzando y ver hasta donde llegamos, teniendo en cuanta que ellos siempre tienen la opción de retomar la huelga si lo consideran oportuno”, asumió el presidente de AEF.

Polémica
Sin embargo, el responsable del comité de huelga, Vicente Vidal, explicó ante más de 600 personas congregadas a las puertas del astillero que los sindicatos se habían levantado de la mesa “sin ninguna propuesta en firme de la patronal y que, por lo tanto, no había nada que votar” allí. “No hay ninguna propuesta y por lo tanto la huelga continúa. Seguimos abiertos a que nos trasladen algo”, señaló.
Unas palabras que generaron una gran polémica y tensión entre los delegados de CCOO y UGT presentes en la concentración y que acusaron al dirigente de la CIG de mentir sobre la no existencia de una oferta por parte de la patronal. Ante esas acusaciones, Vidal insistió en que no existía tal contrapartida, mientras que los los delegados del resto de sindicatos pedían hacer una votación de esa contraoferta.
Finalmente no se llevó a cabo ninguna consulta y tras más de dos horas de múltiples reuniones entre delegados y representantes de todos los sindicatos, el conflicto quedó en un punto muerto sin ningún acuerdo ni plazo fijado a expensas de lo que ocurra en el piquete de esta mañana.

Buque “Excalibur”
Mientras esta polémica se gestaba en las puertas del astillero, el gasero “Excalibur”, que llevaba varios días esperando en alta mar una resolución del conflicto para decidir si entraba o no en el área de Reparaciones de Navantia (con 50.000 horas de carga de trabajo), decidió poner rumbo a Francia.
Será reparado en el astillero de Damen, en la ciudad de Brest. l

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