Uno de cada sesenta habitantes de Italia contrajo el coronavirus

Varias personas con y sin mascarillas caminan por una calle de Roma| efe
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Uno de cada 60 italianos contrajo el Covid-19, porcentaje que supone que hay 1.066.401 habitantes en Italia infectados hasta la fecha. Una cifra “enorme”, según manifestó ayer el comisario nombrado por el Gobierno para la emergencia, Domenico Arcuri, mientras el Ejecutivo estudia posibles cierres a nivel regional.

Italia registró ayer 40.902 nuevos contagios y 550 fallecidos por Covid-19, mientras el Gobierno incluyó a dos regiones más, Campania y Toscana, en las “zonas rojas”, las de mayor riesgo y donde impera un confinamiento casi total aunque algo más ligero que la pasada primavera.

A pesar de estos datos, Arcuri indicó que parece que “la curva de contagio finalmente parece que empieza a aplanarse”, pero que se necesitará paciencia.

“Seguimos creciendo, pero siete veces menos que hace 20 días y 10 veces menos que hace un mes”, explicó el comisario.

Respecto a las medidas restrictivas, destacó que “el virus ha llegado a toda Italia, pero Italia no es toda igual. Por eso necesitamos diferenciaciones, medidas no uniformes como esas que se han introducido. Hay regiones donde se detectan los primeros signos de enfriamiento de la epidemia y otras donde la situación sigue siendo crítica y se necesitan más acciones”, señaló.

En otra línea, el comisario adelantó que se podrá empezar a vacunar a los primeros italianos a finales del mes de enero.

Por otra parte, el primer ministro, Giuseppe Conte, sigue descartando un confinamiento nacional, en espera de que las medidas parciales funcionen.

Sin embargo, ayer echó un jarro de agua fría sobre las expectativas para la Navidad, y señaló que no es el momento de grandes celebraciones ni de juntarse en grupos. “Consideraremos la curva epidemiológica que tendremos en diciembre pero no debemos identificar la Navidad solo con compras, regalos y dinamización de la economía”, dijo Conte.

En la misma línea, el ministro de Asuntos Regionales, Francesco Boccia, señaló que la Navidad debería celebrarse sólo entre los “familiares más cercanos”.

Mientras, el virólogo de la Universidad de Milán Fabrizio Pregliasco advirtió de que con la llegada de la Navidad se corre “el riesgo de que la política esté tentada a restar importancia a la situación como lo hizo en verano, para reactivar la economía”.  Para Pregliasco es necesario que el país se prepare “para la tercera ola del Covid-19 que llegará en febrero”, afirmó en una entrevista.

Por otro lado, decenas de estudiantes en varias regiones italianas decidieron acudir igualmente a sus colegios cerrados y asistir fuera a sus clases online sentados en el suelo o en sillas llevadas de casa como protesta ante el cierre decretado por el Gobierno. 

Uno de cada sesenta habitantes de Italia contrajo el coronavirus