Puigdemont no convoca elecciones y abre la puerta a declarar la independencia

GRAF467. BARCELONA, 26/10/2017.- El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, durante la comparecencia que ha realizado esta tarde en el Palau de la Generalitat, en Barcelona, en la que ha dejado vía libre para que el Parlament apruebe una d
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El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, decidió ayer que “la mayoría del Parlament determine” cómo reaccionar ante la aplicación del artículo 155 de la Carta Magna, porque no ha conseguido del Gobierno garantías para convocar elecciones con normalidad, señaló en alusión a que no se aplicara el 155.

Así lo aseguró ayer en una declaración institucional realizada desde el Palau de la Generalitat, donde el miércoles y ayer mismo se reunió durante horas con su Govern, diputados y otros cargos.

Puigdemont aseguró que quiso agotar todas las vías para una solución dialogada de un conflicto político: “He estado dispuesto a convocar estas elecciones” con garantías para que se hagan con normalidad, pero afirmó que le resultó imposible, y añadió que no puede aceptar las medidas anunciadas por el Gobierno central.

Así, renunció a convocar unas elecciones que quería convocar por la mañana, y traspasó la decisión de cómo reaccionar al 155 al Parlament, que tiene mayoría independentista de JxSí y la CUP, con 71 diputados.

La “tensión” del PP

Puigdemont criticó que fue el Gobierno central quien no le hdio las garantías que pedía y le reprochó que, en vez de apostar por una solución dialogada y pactada, “han aprovechado esta opción para añadir tensión en un momento en que hacía falta distensión”.

Consideró que, no solo no tenía garantías de que no se intervendría la autonomía, sino que visualizó cómo se mantiene la “actitud vengativa” del Estado, que –vaticinó– no está dispuesto a frenar la represión que ya está aplicando contra Cataluña, a su juicio.

El presidente de la Generalitat reivindicó que, tras haber contemplado unas elecciones para dar una salida dialogada al conflicto, nadie le podrá reprochar nunca no haber estado dispuesto a hacer “sacrificios”, y ha acusado al Estado de actuar con absoluta irresponsabilidad.

Además, criticó que el Gobierno central ha optado por abonar el clamor de “A por ellos” contra Cataluña, en vez del clamor de “Con ellos”, que hubiera permitido una salida pactada: elecciones autonómicas a cambio de que se renunciara por completo a la aplicación del 155.

Paz y civismo

El presidente catalán, en un discurso desde la Galería Gótica que no duró más de cinco minutos, pidió a la sociedad catalana que en los próximos días actúe con paz y civismo y concluyó: “Solo de esta forma podremos acabar ganando”.

Puigdemont reconoció que su potestad para convocar elecciones autonómicas en Cataluña “expira” cuando el Senado apruebe el 155, algo que se hará con toda probabilidad hoy, el mismo día en que el Parlament votará si declara o no la independencia a través de propuestas de resolución de JxSí y la CUP.

Puigdemont comunicó a su entorno sobre las 10.00 horas de ayer que su intención pasaba por convocar elecciones, y programó una comparecencia pública para mediodía que se ha ido posponiendo hasta quedar anulada y luego fijada definitivamente para las 17.00 horas .

La decisión de convocar elecciones se había forjado con la contribución discreta de actores políticos como el lehendakari, Iñigo Urkullu, que se reunió ayer con una delegación de empresarios catalanes para que sugiriesen a Puigdemont convocar elecciones para evitar el 155, mientras que los socialistas Miquel Iceta, José Montilla y Núria Marín también intensificaron sus contactos mediadores con el president y Moncloa.

Sin embargo, en las siete horas que pasaron desde su primera decisión hasta su comparecencia el presidente catalán consideró que no recibió las suficientes garantías de que no se aplicará el 155, por lo que finalmente renunciaría por ahora a convocar las elecciones y dejar la culminación del proceso soberanista en manos del Parlament.

La de ayer fue una de las jornadas más confusas y desconcertantes de la historia reciente de la política catalana, con constantes cambios de guion, comparecencias aplazadas o anuladas y nervios, especialmente en las filas soberanistas, que vivieron horas de alta tensión y se situaron al borde de la fractura interna.

Evocación de Judas

Pero cuando más se ponía de manifiesto el disgusto de los sectores que propugnaban responder al 155 con una declaración de independencia –el portavoz adjunto de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, evocó la traición de Judas con un mensaje lacónico en Twitter: “155 monedas de plata”–, las dudas arreciaron cuando primero el Govern retrasó una hora la comparecencia y luego anunció que quedaba anulada para, finalmente, llevar el mensaje a las 17.00, ya sin la convocatoria de elecciones a la vista.

Puigdemont no convoca elecciones y abre la puerta a declarar la independencia