Las nuevas medidas de restricción llegan a Galicia sin grandes incidencias pero con las primeras sanciones

La Policía realiza un control en la entrada de Santiago de Compostela | efe
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La entrada en vigor de las nuevas restricciones aprobadas por la Xunta ante la segunda ola de contagios por Covid-19 se saldó con una noche tranquila y sin incidencias destacadas en el territorio, pero que sí registraron algunas sanciones y actuaciones en puntos como A Coruña y Vigo.

En otros puntos de ciudades como Lugo, Pontevedra y Ferrol predominó la ausencia de actuaciones o de sucesos de gravedad, al menos relativas a las restricciones por la situación sanitaria. En Santiago también se vivieron las primeras horas bajo un clima de normalidad y sin destacadas incidencias.

Así lo destacó el alcalde de la capital gallega, Xosé Sánchez Bugallo, que, a falta de datos del viernes, comentó que en los controles de entrada y de salida del área perimetral (desde este sábado ampliada a todos los ayuntamientos limítrofes con Santiago) las infracciones no llegaron al 1% de las 5.000 inspecciones realizadas por los agentes del orden.

“Para todos nosotros este va a ser un mes triste. Pasear por la ciudad y ver la hostelería cerrada y no poder tomar un café en ningún sitio”, comentó Bugallo, que ve “esperanzadores” los datos de los últimos días sobre la incidencia en Santiago, por lo que se muestra optimista en que “este sacrificio adicional” que se pide “especialmente a la hostelería” dé resultado.

En la ciudad de Vigo se registraron nueve denuncias por incumplir las restricciones de el Covid-19 a lo largo de la noche. Además, se detuvo  a un individuo por robo con violencia, sobre las 00.08 horas, tras golpear a una camarera en un bar de la avenida Beiramar.

Aglomeración en Ponteareas
Por otro lado, la Policía Local de Ponteareas intervino en las horas previas a la entrada en vigor de las restricciones por la aglomeración de clientes en diversos locales de hostelería del municipio, con docenas de personas ante las puertas y superando las limitaciones de aforo tanto en el interior como en terrazas.

Muchos de los clientes carecían de máscara y no respetaban las medidas de distanciamiento establecidas por las autoridades sanitarias. 
Así, el 60% de la población gallega, más de 1.700.000 ciudadanos, tiene su movilidad restringida desde este fin de semana tras las nuevas medidas.

En concreto, 1.734.695 del total de 2.699.499 gallegos residen en localidades en las que durante un mes estarán bloqueadas las entradas y salidas. 

El comité clínico que asesora a la Xunta en la gestión de la pandemia ha resuelto que lo mejor para contener la propagación del virus era limitar la movilidad en seis decenas de localidades, las siete principales ciudades incluidas, hasta, en principio, el día 4 del mes que viene, justo antes del puente de la Constitución.

Así las cosas, los cierres son aislados en Lugo, Vimianzo, Monforte, Burela, Viveiro, O Carballiño, Verín, Xinzo, Cangas, Ponteareas, Tui y O Grove. 

Y los cierres son agrupados, condición que permite la movilidad dentro de cada conjunto de municipios confinados, en A Coruña, Arteixo, Culleredo, Cambre y Oleiros; Ferrol, Ares, Fene, Neda, Narón y Mugardos; y Santiago, Ames, Boqueixón, Oroso, O Pino, Teo, Trazo, Val do Dubra y Vedra.

También en Pontevedra, Vilaboa, Ponte Caldelas, Poio, Marín, Barro, Campo Lameiro, Cerdedo-Cotobade y Soutomaior; Vigo, Mos, Nigrán, Gondomar, O Porriño y Redondela; Ourense, Barbadás, Amoeiro, Pereiro de Aguiar, San Cibrao y Toén; Lalín, A Estrada y Silleda; y Vilagarcía, Vilanova de Arousa y Cambados.

Las nuevas medidas de restricción llegan a Galicia sin grandes incidencias pero con las primeras sanciones