La peatonalización, principal escollo para lograr un pacto por la movilidad

La peatonalización del centro de la ciudad es uno de los objetivos del ejecutivo para este mandato | jorge meis
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El área de Urbanismo entregó ayer a los grupo municipales el borrador de un pacto por la movilidad, con el que se busca un acuerdo marco de todos los grupos en esta materia, como paso previo a la modificación del plan de movilidad existente, que data de 2009 y que necesita ser actualizado.
Los grupos dispondrán de una semana para presentar sus alegaciones o propuestas antes de elaborar un texto que deberá recibir la aprobación plenaria.
La distancia entre las distintas fuerzas políticas del Concello en materia de movilidad, concretamente en los planteamientos sobre la peatonalización, no auguran un acuerdo a corto plazo, aunque desde el ejecutivo local se habla de una idea genérica de movilidad similar a la ya planteada en el plan existente y de acuerdo con los objetivos generales de la Agenda 21 y de los modelos Hábitat 3. La aprobación de este pacto será el paso previo a la modificación del plan de movilidad –redactado hace ocho años pero que nunca llegó a ser aprobado–, con la actualización a la legislación vigente y con la inclusión de medidas que ya se han adoptado desde entonces.
De todos modos, las posibles actuaciones que están ahora en la mesa de debate como la peatonalización de las calles del centro de la ciudad podrían llevarse igualmente a efecto sin tener que esperar a una aprobación del pacto ni a una modificación del plan, tal y como matizó la concejala de Urbanismo, María Fernández, siempre y cuando haya un acuerdo mayoritario para poder ejecutar las medidas que se propongan.

Estrategia
La responsable de las políticas urbanísticas del Concello, María Fernández, explicó que se trataría de elaborar un documento base, intentando reactivar los temas de movilidad que acucian porque “a cidade evoluciona hacia un modelo non sostible”. Aunque, recordó, se han realizado acciones en los últimos años como impulsar la accesibilidad de pasos peatonales o la redacción de proyectos que hablan de movilidad sostenible, como Agenda 21 o modelos Hábitat 3 , es un debate que genera discrepancias y que “hai que acordar para avanzar”.
El pacto por la movilidad incluye aspectos de sostenibilidad, accesibilidad, seguridad, eficiencia, planificación urbanística, calidad de vida, dinamismo económico e integración de colectivos y administraciones.
Los objetivos son facilitar la pirámide de movilidad invertida, dando prioridad al peatón, después a la bicicleta, al transporte público y, en último lugar, al automóvil. También incluye un fomento del vehículo colectivo, o la consecución de una estación intermodal, con ayuda de otras administraciones, pero con el impulso municipal.
Una vez aprobado el pacto será preciso establecer un plan de acción con tiempos acotados.
La actualización del pacto de movilidad tendría el mismo espíritu de movilidad sostenible, como recuperar espacios para el peatón, fomentar el transporte público y compartido y alcanzar los objetivos de la Agenda 21 y el modelo de ciudad sostenible al que queremos llegar, por lo que la edil confía en que se pueda lograr un acuerdo.
De todos modos, la aprobación del plan de movilidad es imprescindible porque, como explicó la concejala de Urbanismo de esto dependen subvenciones estatales y de otros ámbitos que requieren tener plan de movilidad aprobado. Los trabajos irían en la misma línea que el anterior –ejecutado por la Agencia de Ecología Urbana de Barcelona– y deberán salir de nuevo contratación para ser realizados por una empresa especializada.

La peatonalización, principal escollo para lograr un pacto por la movilidad