Amigos y residentes en Sabadell

A la izquierda, Héber Pena durante uno de los partidos que ha jugado; a la derecha, Aitor Pascual y Aarón Rey flanquean al portero Mackay
|

Sabadell ejerce esta temporada de embajada del fútbol de Ferrol. El equipo de esta localidad catalana, que juega en el grupo 3 de Segunda B, acoge a tres jugadores que, además tienen pasado en el Racing: Aitor Pascual, Aarón Rey y Héber Pena –este último desde el mercado invernal, en el que el fenés Alberto Leira dejó la entidad–. Una coincidencia que ha hecho más fácil su adaptación al conjunto, aunque todos destacan la calidad humana de un grupo que está parado desde hace tres semanas, como todos los equipos de España.
Los tres llevan el confinamiento lo mejor que pueden. Al que más le cuesta es a Aarón Rey, que dice estar “un poco aburrido”, así que intenta “mantener la cabeza distraída y no pensar mucho cuánto puede durar esto” para no agobiarse. Sus compañeros, en cambio, lo pasan algo mejor. Por ejemplo, Aitor Pascual revela que emplea muchas tardes en estudiar –cursa en la UNED Segundo de Administración y Dirección de Empresas, enseñanza que hace ‘online’–. Y Héber Pena, padre de una niña de casi seis meses, explica que “mi mujer y yo no paramos, porque nos da mucho trabajo. Además soy de estar en casa”.

Ejercicios
Con las sesiones colectivas suspendidas desde mediados de marzo, todos ellos se ejercitan en su casa a través de los planes de trabajo que les ha remitido el club y los entrenamientos que hacen de manera telemática. “Pero no es lo mismo. Echas de menos tocar el balón, dar pases... sentirte futbolista”, apunta Aitor Pascual, que encuentra el refrendo de un Héber Pena que reconoce que “deseamos volver cuando antes”. Al menos, Aarón Rey le ve el lado positivo en que “al menos entrenar en casa sirve para no perder la forma del todo y no ganar mucho peso”.

Estar a distancia, además, aumenta la preocupación de los tres por familiares y amigos, pero no les impide mantener el contacto para saber cómo se encuentran. “Uno se preocupa por la familia pero al final, si ellos enfermasen, no podríamos haber hecho nada aunque estuviésemos al lado”, explica Héber Pena. Aitor Pascual, por su parte, habla casi a diario con su madre y sus amigos y sabe que “la situación es más o menos igual en todos los lados y en Ferrol no hay muchos afectados”. Mientras, Aarón Rey apunta que no tener la rutina diaria de trabajo aumenta la intranquilidad, aunque indica que “gracias a Dios todo está perfecto en casa”.

Eso sí, estar continuamente en casa les permite hacer una primera valoración de su etapa en el Sabadell. Los primeros en llegar –su fichaje se anunció casi a la vez y, además, viajaron juntos– fueron Pascual y Rey y este destaca que “la adaptación ha sido muy sencilla gracias a los trabajadores del club. La ciudad es tranquila... pero echo de menos Galicia: su costa da mucha vida”. Pascual, enfrascado en los estudios, dice que apenas conoce la ciudad, en tanto que Héber Pena ve un club “humilde, cercano, parecido al Racing”.

Amigos y residentes en Sabadell