20.000 kilómetros para volver a sentirse portero

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Para volver a sentirse futbolista, Diego Rivas (Narón, 1987) se ha tenido que marchar a 20.000 kilómetros de distancia. Tras salir del Lugo, con el que ascendió a Segunda hace cinco temporadas, el portero disputó poco más de diez partidos de liga en los cuatro clubes de la categoría de plata en los que estuvo: Elche, Eibar, Tenerife y Albacete. “Me ha penalizado llegar tarde a los sitios, con los equipos rodando”, considera. Lo mismo le pasó esta campaña en el Guijuelo, al que llegó con la liga ya empezada “con una idea que, a medida que pasaron las semanas, resultó totalmente la contraria”. Por eso, en el mercado de invierno buscó una salida de la entidad “chacinera” y la encontró en el Auckland City.
El fichaje del meta de Ferrolterra por el actual campeón de la liga neozelandesa, equipo que además disputó el año pasado el Mundialito de clubes, llegó por la petición que había realizado el entrenador Ramón Tribulietx de incorporar un guardamenta. “Un agente con el que el técnico tiene amistad planteó mi caso y desde el principio fue una opción que me apetecía. Es una aventura diferente”, explica el cancerbero sobre esta nueva experiencia.
En Nueva Zelanda, Diego Rivas se ha encontrado una competición diferente a lo habitual. “No es totalmente profesional. Hay equipos que sí lo son, como es nuestro caso, y otros que no. Es como la Segunda B en España”, ilustra. Pero, a pesar de que el nivel no es demasiado alto, el portero naronés reconoce que el campeonato está subiendo. “Los deportes más importantes aquí son el rugby y el cricket... pero el fútbol, aunque todavía es minoritario, está creciendo. De hecho, esta temporada se ha metido la televisión y le ha dado un empujón importante”, relata el cancerbero antes de apuntar que la siguiente campaña la competición contará con dos equipos más de los ocho que tiene y que se jugará en tres vueltas y no de dos.

ELIMINATORIAS
El Auckland City ya se ha asegurado la primera posición al final de la liga regular con vistas a las eliminatorias por el título, en las que se enfrentarán al cuarto clasificado –mientras, el segundo se enfrentará al tercero, todos estos partidos en campo neutral–. En ellas, la escuadra de Diego Rivas espera que el Auckland City revalide el título para, a continuación, jugar la Liga de Campeones de Oceanía, que se disputará en abril, de cara a lograr la clasificación para el Mundialito de clubes, objetivo que ya se logró en cuatro de los últimos cinco años.
Esa es una de las cuestiones que determinarán si su etapa en Nueva Zelanda termina este año o se prolonga de cara al futuro. “Tengo contrato hasta mayo y las cosas aquí se plantean entonces. Vine por tan poco tiempo para ver cómo me adaptaba... pero lo mejor es que recuperé sensaciones en la portería”, asegura.

20.000 kilómetros para volver a sentirse portero