Reportaje | El futuro de la medicina de EEUU pasa por Ferrolterra

Los nueve alumnos estadounidenses junto con la coordinadora del programa, Laura Otero | Jorge Meis
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Taylor y Hailey de Carolina del Norte; Kelly de Kentucky; Marly de Indiana; Divya de Iowa; Sara de Nueva Jersey; Aurelia de Nueva York; Emily de California; y Darrian de Maryland son los nueve alumnos –de entre 19 y 22 años–que integran el tercer grupo del programa de prácticas de observación en hospitales “Atlantis” que han pasado por los centros sanitarios de la Xerencia Integrada de Ferrol durante los meses de verano.
 En concreto, este grupo de estadounidenses llegó a principios de este mes y terminará hoy su estancia en la ciudad. Son todos alumnos de lo que en su país de origen se denomina pre-health que, en palabras del responsable de docencia del Área Sanitaria de Ferrol, Ramón López de los Reyes, “es una especie de curso de introducción, intermedio entre nuestro bachillerato y los primeros años de universidad, en base al cual después se orientan a otras carreras sanitarias”.
Esta actividad se desarrolla gracias a un convenio de cooperación educativa entre el Servicio Galego de Saude (Sergas) y el St. Mary’s Institute for Educational Excellence (SMI). El Sergas se encarga de ofrecerles las instalaciones hospitalarias y la docencia necesaria mientras que la otra entidad les facilita la información necesaria sobre la región de Europa –que ellos previamente han seleccionado para realizar sus prácticas– y les gestiona el viaje y alojamiento en su destino. Además, tienen contratada a una coordinadora local que se encarga de ayudar a los estudiantes a adaptarse al nuevo entorno y fomentar actividades para introducirlos en la cultura autóctona. 
En este caso ese papel lleva tres años desempeñándolo Laura Oter, a la cual los nueve alumnos ya consideran su “madre en el extranjero”. Solo tienen palabras amables para ella por la gran labor realizada estando pendiente de ellos las veinticuatro horas del día para resolver sus dudas, orientarlos por la ciudad o enseñarles lugares que visitar o donde comer. “Perdí mis maletas durante 5 días y Laura casi tenía más ganas que yo de que las encontrasen y me las devolviesen”, apunta Darrian, el único chico de este grupo. Por su parte, la coordinadora afirma que “han sido un grupo increíble y han hecho mi trabajo muy fácil. Los echaré de menos”.
Aunque no se les exige ningún tipo de calificación académica alta para participar en el programa, los interesados –alumnos de distintas universidades estadounidenses– sí que tienen que pasar un proceso de selección previo del SMI, donde mediante preguntas y conversaciones validan si su personalidad es adecuada para formar parte, así como el interés que muestran los aplicantes en estudiar medicina posteriormente. En algunos casos también piden referencias a las universidades.
Entre las razones que aportan los nueve integrantes de este grupo para haberse decidido a participar en “Atlantis” están: la necesidad de adquirir experiencia médica, viendo desde dentro como se trabaja en un hospital; la oportunidad de viajar y ver un país extranjero y una cultura totalmente diferente a la suya o la ocasión de experimentar las diferentes especialidades para poder elegir mejor a cual quieren dedicarse en el futuro.
En relación a esto, Ramón López de los Reyes indica que intentan que los alumnos durante su estancia de un mes puedan rotar por cuatro especialidades, una distinta cada semana, en función de las plazas que oferte cada uno de los servicios del hospital y lo que ellos seleccionen. 
Los integrantes de este grupo indican que la especialidad que más les interesó fue cirugía, aunque también neurología, traumatología, cardiología, dermatología, urología y ginecología. “Ser capaz de ver a los bebés nacer es muy interesante”, asegura una de las participantes.
Los estadounidenses alaban también a los docentes que los han formado durante está semana, afirmando que “eran muy serviciales” y “se notaba que les gustaba enseñarnos y prepararnos para ser buenos doctores” ya que han sido muy pacientes con ellos, tomándose el tiempo necesario y mostrando interés en asegurarse que entendían sus explicaciones en inglés o, en caso de ser menos fluido, en castellano empleando el Google Translate. Una de las alumnas incluso resalta que “cuando no entendía cómo se llevaba a cabo algún procedimiento me lo dibujaban en un papel y eso era de mucha ayuda”.
“Para ellos es una oportunidad muy importante también ver que hay un sistema menos jerárquico a la hora de los médicos integrarse no solo con ellos sino también con otros estudiantes que están haciendo prácticas”, apunta la coordinadora. 
También les resultó bonito que los doctores se interesasen en mejorar su inglés, preguntándoles traducciones de ciertas palabras o aprendiendo con su ayuda nuevas expresiones.
“Atlantis” se realiza este verano en Galicia solo en Ferrol y Pontevedra. Sin embargo, también podían haber seleccionado cualquier otra región de España o de otro país europeo. Las razones por las que estos nueve estudiantes escogieron Ferrol es por similitudes con el clima de su ciudad natal, recomendaciones de amigos que ya habían visitado la zona o ser una ciudad más pequeña, lo que les permitía estar más centrados en la formación y llegar a conocer mejor la cultura.
Además, una de las participantes, Sara, tiene familiares en Galicia, lo que la animó a seleccionar este destino. Todos destacan estar encantados con la ciudad, su gastronomía y lo amigable que ha sido siempre la ciudadanía con ellos.
Las cosas que menos les han gustado del programa han sido la diferencia entre el tamaño del desayuno español en comparación al suyo, así como adaptarse al cambio horario entre España y América. “Vosotros haceis siesta y cenáis muy tarde, por lo tanto, os acostáis aún más tarde y, sin embargo, tenemos que levantarnos igual temprano por la mañana. No está muy ajustado”, señala una de las participantes.
Generalmente los grupos acudían entre las entre las 8.10 horas –en el caso del grupo que acudía a cirugía– y las 8.40 horas. Realizando su formación durante cinco horas. Por las tardes su coordinadora les organizaba distintas actividades y visitas para acercarles a la cultura autóctona e integrarlos en la ciudad. Este grupo ha visitado Santiago de Compostela, las Fragas do Eume, ha tenido un tour guiado por la ciudad de Ferrol y la ría y, por último, una ruta en 4x4 parando en las playas de Doniños y San Xurxo. 
Asimismo, acudieron a la Festa do Percebe de Meirás y a la Festa do Polbo en Mugardos. Los fines de semana también los dedicaron a organizar por su cuenta viajes a otras ciudades españolas como Madrid, Barcelona o Toledo.
Un sistema sanitario diferente
Uno de las cosas que más llamó la atención de los participantes fue la diferencia entre el sistema sanitario español y el américano. “Estoy muy impresionada, tuve una conversación con los doctores sobre cómo son capaces de dar servicios que allí le costarían cientos de dólares a la gente. Aquí parece que la gente no se percata de que el sistema público se está haciendo cargo de ese gasto. En América te dirían nosotros te ayudamos pero si te lo puedes permitir”, cuenta una de las alumnas.
Además señalan que les pareció curioso como los pacientes locales estaban muy agradecidos por el cuidado que obtenían y como eran siempre amables con los doctores que les atendían.
No obstante, apuntan que no creen que es mejor este sistema que el suyo puesto que ambos “tienen sus más y sus menos”.
Los nueve alumnos valoran de manera muy positiva toda la experiencia que aseguran les ha servido para orientar mucho mejor su futuro profesional, de una forma más entretenida que con cualquier otra beca formativa. Todos ellos se despedirán a lo largo del día de hoy de Ferrol, volviendo en diferentes vuelos a sus ciudades natales. l

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