Con las alarmas encendidas

Los jugadores del Rayo Majadahonda celebran uno de los contra el Racing | Tony del Valle/MJD Magazin
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Mal final de año para el Racing que volvió a perder ayer, esta vez por 2-1, en casa del Rayo Majadahonda.
Se adelantaron los racinguistas por mediación de Armental, tras un buen disparo desde la frontal del área. Sin embargo, poco tardaron los majariegos en remontar ya que, primero Carlitos, y luego Nano en propia puerta, dieron la vuelta al marcador.
Con una victoria intentaba terminar el año y la primera vuelta el cuadro verde. Tras doce partidos consecutivos sin ganar, el conjunto de Miguel Ángel Tena está situado en puestos de descenso y necesita imperiosamente puntuar de tres en tres.
Enfrente, un Rayo Majadahonda que lleva seis partidos seguidos sin perder en casa y que está sorprendiendo por su juego.
Mucha tranquilidad en el inicio del partido. Ninguno de los dos equipos parecían con prisas por llegar al área contraria y el balón se movía con soltura de un lado a otro sin presión. Casi en el minuto 5, llegaría la primera tímida ocasión verde con un disparo desde la frontal de Sergio Otero, que se marchaba fuera.
El Racing se mostraba mucho más peligroso en su contras y en el minuto 10, una de ellas bien comandada por Fran Sota terminó con su lanzamiento por encima del larguero. Por fin, los diablos verdes encontraron su recompensa al cuarto de hora tras una internada por la derecha de Brais Abelenda, cuyo centro al área lo aprovecha Armental para batir a Basilio. 0-1 muy celebrado por los ferrolanos que tomaban así oxígeno.
Con el gol en contra, el Majadahonda tomó el control del partido y del balón. Paso a paso, los locales encerraron al Racing en su campo y a la media hora llegaría, después de tanto empuje, el empate. Disparo de Carlitos al que nada pudo hacer Mackay.
Poco tardó el Majadahonda en dar la vuelta al marcador cuando Chiki presionó un rechace a disparo de Fonda y Mackay, al intentar despejar, daba en Nano que introdujo el balón en su propia portería. Mala suerte para el Racing que se iba al descanso con el 2-1 adverso.
La segunda parte mostró un Racing con fuerza y ganas de empatar. La reacción era necesaria y parecía que sólo a balón parado podría ser la solución. Los córners sacados por Pablo Rey eran peligrosos pero no encontraban rematador. Armental y Joselu apenas aportaban delante de Basilio y el equipo comenzaba a ahogarse en su impotencia. La ocasión del empate llegaría en el 80, con un remate a la media vuelta dentro del área de Joselu al que Basilio respondió con brillantez.
Jacobo Trigo, sobre el pitido final, pudo igualar, pero el meta volvió a parar el esférico, acabando el partido con el 2-1. l

Con las alarmas encendidas