“Estamos en Ferrol, principalmente, por el acceso a su gran cantera de ingenieros”

|

La empresa de ingeniería sevillana Ghenova, con una sólida oficina en Ferrol, ha conseguido recientemente la adjudicación del mayor contrato de sus treinta años de historia. Desde su sede en la Avenida de Esteiro desarrollarán la ingeniería del buque anfibio para la armada turca que fue adjudicada al grupo Navantia.
Su participación más reciente en Ferrol fue en los proyectos de eólica offshore Wikinger y Hywind y, muy especialmente, la ingeniería constructiva del buque de avituallamiento de Gas Natural Licuado para Reganosa.  
A propósito de este hito empresarial, el director general de la firma, Francisco Cuervas, visitó el pasado jueves la nueva oficina de Ferrol, a la que se han tenido que trasladar para acoger a la nueva plantilla de casi 80 empleados. Tanto Cuervas como el responsable de la sede ferrolana y director de desarrollo de negocio de la firma, Julián Fontela, se muestran optimistas respecto al futuro de la empresa en Ferrol y del sector naval en la comarca, una de sus mejores canteras de ingenieros.

¿Qué supone para Ghenova la adjudicación de este último contrato con Navantia?.
Aparte de la carga de trabajo en sí, el hecho de que sea un contrato militar nos da un horizonte diferente. Los contratos civiles suelen tener un plazo de 12 meses y este, sin embargo, nos ocupará de dos a tres años, lo cual nos da tranquilidad. Supone también un respaldo por parte de Navantia, porque nos ha adjudicado el proyecto al completo, lo que indica su confianza en nuestra capacidad de gestión. Esto nos posiciona muy bien en el mercado.

¿Y específicamente para la oficina de Ferrol?
En Ferrol hemos tenido que doblar la superficie de trabajo, ya que el peso de este proyecto va a estar en Ferrol, aunque la sede de Sevilla hará también una parte. Pero el centro de gravedad estará aquí, porque el cliente es Navantia Ferrol y es mucho más fácil si gravitamos desde esta ciudad.

Se podría decir que esta sede ha alcanzado ya un peso relevante dentro del grupo.
Ferrol se ha convertido en una pieza fundamental dentro de la ingeniería naval, que representa casi el 70% de la facturación del grupo Ghenova. En 2012 compramos Tecnor, una empresa de ingeniería coruñesa, que ha terminado integrándose aquí, en las oficinas de Esteiro. Pero no solo es una cuestión de números, sino que la parte de ingeniería conceptual y funcional está experimentando su mayor crecimiento en Ferrol. De hecho Julián Fontela es el director comercial y de desarrollo de negocio de todo el grupo y tiene su base aquí, en Ferrol, lo que da una idea del peso que tiene esta ciudad dentro del puzzle de la compañía.

¿Qué potencialidades vieron en Ferrol que les llevó a establecerse aquí?
Una de las razones de apostar fuerte por este proyecto y por esta ciudad es el poder acceder al mercado laboral. El mercado está enfrentando un ciclo positivo, tanto a nivel local como europeo y percibimos que una de las claves va a ser poder tener acceso a los recursos humanos, al personal técnico. Cuando decidimos abrir una oficina en una zona concreta, no es solo por la cercanía al cliente, sino por el acceso a los técnicos, eso es lo principal, estar en una zona donde la captación de personal cualificado es factible. Y para nosotros, Ferrol es una de las canteras más productivas.
[Julián Fontela] Casi el 60% de licenciados de ingeniería naval pasa por Ghenova. Somos una de las primeras opciones para ellos y tenemos una estrecha relación con la escuela de ingenieros navales e industriales.

La carga de trabajo de este nuevo contrato, ¿les permitirá  embarcarse en otros proyectos de cierta dimensión?
Por supuesto. Eso es algo que a Navantia se lo hemos repetido continuamente. No queremos que nos suponga saturados, porque nada más lejos de la realidad. Este contrato, con el plazo que tenemos para ejecutarlo, nos da unas 150.000 horas de carga de trabajo al año y Ghenova tiene capacidad para ejecutar más de 500.000 horas al año, con lo cual no llega ni al 30% de nuestra capacidad. Ahora mismo estamos ejecutando otros proyectos, pero a medida que se vayan entregando habrá que ir pensando en algunos nuevos. 
[Julián Fontela] Desde Ferrol están trabajando para los astilleros Barreras en Vigo, para los astilleros de Bilbao y en otros astilleros de Europa y todo desde esta oficina.
 
Quiere decir que tienen un mercado muy diversificado, geográficamente hablando.
Eso ha sido siempre clave para nosotros. El polo de atracción de Navantia Ferrol y nuestra oficina suponen un binomio que tiene mucha fuerza y para nosotros es fundamental, pero también hemos pretendido romperlo para lo bueno y para lo malo. Entendemos que la dependencia en exceso de una oficina de su astillero más cercano es mala, porque al final tus técnicos acaban entendiendo solo una forma de trabajar y no se enriquecen de cómo trabajan en otros astilleros y en otros países. Desde el principio promovimos que se tuviese relación con otros astilleros extranjeros y eso nos ha permitido que, cuando en Ferrol ha habido un ciclo bajo de trabajo, nos hayamos resentido menos. 

¿Cómo les ha afectado el levantamiento del veto a la antigua Astano? 
Una parte importante de nuestra actividad son los buques civiles. Estamos teniendo mucha actividad en Brasil y gran parte de esa actividad está relacionada con el oil & gas o los buques de perforación, por lo tanto, proyectos muy afines a lo que se podría hacer en Astano. Tenemos la sensación de que el mercado del gas se va a reforzar y seguro que el astillero de Fene tiene cosas que decir ahí. 

¿Pero siguen esperando a ver algún barco en las gradas?
[Julián Fontela] No hay que menospreciar la eólica marina. No todos los astilleros de Europa tienen la capacidad para hacer lo que se está haciendo en Navantia Fene. Nosotros hemos participado en ambos proyectos, en el Wikinger y en el Hywind y quizá la proporción ingeniería-producción es más baja que en un barco, porque se repite el mismo proceso una y otra vez, pero, por ejemplo, en una plataforma para oil & gas la carga de trabajo de ingeniería puede ser muy superior a la de un barco. 

¿Es importante para Ferrol poner el foco sobre empresas como Ghenova, que generen innovación exportable a nivel mundial?  
Es crucial. El concepto tan traído últimamente de cambio de modelo productivo hay que llevarlo a cabo. Y empresas como Ghenova u otras de la comarca, con la ayuda que proporciona una empresa tractora como Navantia o Reganosa, lo están haciendo. Y lo hacen desde aquí y con gente de aquí. 

Con la visión global que tiene de las principales factorías de Navantia, ¿cree que habrá en los próximos años carga de trabajo suficiente para satisfacer a todos? 
Con lo que parece que va a entrar en breve, considero que habrá carga suficiente para repartir en las dos zonas. Navantia está haciendo un esfuerzo comercial potente y están siendo valientes. Si todo culmina como se espera, yo creo que podrán satisfacer a ambas factorías. De todas formas, que haya esa especie de disputa es una buena noticia, eso quiere decir que hay algo que repartir, cuando hay miseria para todos es cuando tenemos que preocuparnos. 
[Julián Fontela] El hecho de tener varias factorías en las que poder hacer de forma simultánea el BAM, aquí y en el sur, es algo que no muchos astilleros del mundo pueden hacer. Es un factor de competitividad para Navantia. No es competencia entre centros, sino competencia de cara al exterior, refuerza mucho su capacidad. 

Las corbetas para Arabia, los BAC australianos, las F-110, ¿tienen intención de competir en estos proyectos?
Tenemos previsto presentarnos a todos. Tenemos capacidad para hacerlo y son proyectos muy interesantes. Somos conscientes de que conseguir el proyecto completo como en LHD turco será complicado, pero queremos tener presencia en todos esos proyectos. 

“Estamos en Ferrol, principalmente, por el acceso a su gran cantera de ingenieros”