Los contratos estivales redujeron en un 12% la demanda al Banco de Alimentos

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El Banco de Alimentos Rías Altas no baja el ritmo y menos cuando de las donaciones que consigan depende la subsistencia de muchas familias coruñesas hasta que se celebre en noviembre una nueva edición de la Gran Recogida. Pese a este trabajo incesante, la institución benéfica detectó una caída de usuarios del 12% en los meses estivales. Desde la entidad lo relacionan con las contrataciones típicas del verano, puesto que una vez desaparecidos los turistas no dejan de tramitar nuevas altas junto con las agrupaciones solidarias que se encargan de la distribución de la comida.

Tras unas polémicas declaraciones a nivel gallego en las que se decía que el número de beneficiarios de los bancos de alimentos se había estabilizado, el presidente del Rías Altas de A Coruña, Luis Camba, descarta que esta situación sea real porque está en contacto diario con los problemas sociales de la ciudad y de la provincia. 

“Hubo un momento en el que bajamos de 32.000 a 28.000 personas pero fue una pequeña bajada propia del verano”, discrepa el responsable de la organización que, además de los almacenes centrales de A Coruña, gestiona dos naves en las comarcas de Santiago y Ferrol. 

“trabajo esporádico”

Aunque reconoce que sí se notó un bajón, insiste en que esta línea descendente es habitual por los acuerdos laborales por un tiempo determinado. “Las solicitudes [que se canalizan a través de entidades que, a su vez, trabajan con el Banco de Alimentos Rías Altas] han vuelto a repuntar al acabar el trabajo esporádico de tres o cuatro meses”, incide Camba. 

En este sentido, asegura que los listados de los usuarios de distintas agrupaciones a los que tienen que servir ya vuelve a estar “cerca de los 30.000”. 

Si bien desconoce si los necesitados volverán a dispararse hasta los 32.000, insiste en que “como mínimo se alcanzarán esos 30.000”. Entre otras cosas porque de las 186 instituciones a las que distribuían se pasará a 190 en los próximos días. 

unas 18.152 personas

Eso sí, es un cómputo global que incluye a A Coruña, Santiago y Ferrol. Las hojas de control del Rías Altas reflejan que en Ferrol hay 4.621 usuarios finales, mientras que en Santiago se superan por poco los 6.000. 

En el caso de A Coruña, la situación es mucho más preocupante puesto que aquí está “el grueso” de la necesidad. Ahora mismo 18.152 personas reciben las aportaciones alimentarias del Banco a través de los distintos colectivos sociales en los que están inscritas. 

Pese a no querer mandar mensajes negativos, el presidente recuerda que todavía pueden sumarse más familias con sus miembros en paro cuando se les acaba la prestación de los 400 euros que perciben.

Los contratos estivales redujeron en un 12% la demanda al Banco de Alimentos