“La violencia sobre la mujer se mantiene; la media semanal en Ferrol es de entre cinco y seis denuncias”

Juez Carlos Su�rez Mira
|

El magistrado Carlos Suárez-Mira Rodríguez es el titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Ferrol, que tiene asignada la competencia de la violencia sobre las mujeres. A lo largo de esta entrevista analiza la situación actual de su juzgado, además de valorar las últimas reformas del Gobierno en materia de Justicia.

La violencia de género sigue acaparando portadas de prensa, pero desconocemos si es porque cada vez hay más sensibilidad con el tema o hay más casos. En el área de Ferrol sube, baja o se mantiene?
Yo no observo que haya subido o bajado. Calculo una media de cinco o seis violencias semanales, de las que algunas acaban sobreseídas.
 
¿Existe un perfil?
Hay de todo, gente joven, de mediana edad y ancianos. El mayor número corresponde a personas de entre 30 y 60 años. Pero también hay bastante gente joven, como uno que tuvimos hoy  –por ayer–, que no creo ni que tuviesen 30 años, y acabó sobreseída porque ella no quiso declarar.

¿Ocurre esto con frecuencia? ¿A qué se debe?
No es infrecuente. Los asuntos  llegan a conocimiento del juzgado bien porque llame un tercero o porque lo haga la propia víctima, asustada por una situación, como era el caso de hoy. Entonces, la Policía se presenta en el lugar, tramita el atestado y lo traslada al Juzgado. La mujer se puede acoger al derecho a no declarar, una vez que piensa los pros y los contras de su decisión. En lo personal no entro; le pregunto sí está segura de su decisión y si me dice que sí, yo no voy a ir en contra de su voluntad.

¿Qué hay, más amenazas o violencia física?
Es una amalgama. Hay más amenazas, porque siempre que hay violencia hay amenaza. Es una tríada: insultos, amenazas y violencia física. A veces no llega a la violencia, pero lo más comprende lo menos: si hay violencia también hay amenazas.

¿Suelen ir a prisión?
Eso es excepcional. Tiene que haber un delito muy grave, lesiones importantes y situación de peligrosidad notoria, sino lo normal es que quede en libertad con una orden de protección que le impida acercarse a ella.

¿Se están utilizando los mecanismos que prevé la ley, como las pulseras?.
En Ferrol no, porque eso causa más problemas que ventajas. En una ciudad pequeña hay más inconvenientes, porque la gente va a sitios similares y no hay grandes distancias. Si ponemos un mecanismo electrónico con las medidas normales de alejamiento es muy probable que se den muchos falsos positivos, por lo que saltarían las alarmas y se movilizaría a las fuerzas de seguridad inútilmente. No es operativo. En grandes ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia sí, pero aquí no lo es.

Si el número de casos se mantiene, ¿qué es lo que falla?
Realmente la ley no falla, porque es de lo más eficaz que hay, digamos es lo más represora posible, ya que contiene muchas medidas protectoras de la mujer. Lo que falla es, probablemente, el aspecto educativo. La gente no acaba de asumir que hay que respetar a la propia esposa o pareja, y que ciertas actitudes, como el insulto, la amenaza, la vejación o el control exhaustivo de la otra persona son intolerables. La mujer es un ser libre y por lo tanto hay que respetarla al 100%. Se detecta que en estadios muy jóvenes, en chavales adolescentes y poco menos que niños hay actitudes ya de verdadero machismo, incluso a veces en la propia niña o adolescente que considera normales algunas actitudes de sus compañeros con ellas. Digamos que está inmerso en la propia naturaleza del ser humano. No es un problema de España, es un fenómeno que se da en todos los países. Lo cierto es que, aunque existan otras leyes para proteger la propiedad, sigue habiendo robos y hurtos, igual que con el tráfico, sigue habiendo alcoholemias positivas. Pero nos escandaliza más cuando sabemos de un asesinato o lesiones graves, y los medios de comunicación sirven de caja de resonancia, pero claro, si se diese la misma resonancia a otros delitos que hay también nos sorprendería. Vivimos en una sociedad donde el delito existe y se trata de irlo conteniendo con las leyes, pero es algo que nunca se conseguirá. Solo en una sociedad ideal habría una tasa cero de delitos y eso no ha pasado en ningún lugar del mundo ni en ninguna época de la historia.

Pasando ya otros temas de su competencia, ¿cómo está la causa de la mujer asesinada en Cabanas el verano pasado?
La Guardia Civil está investigando una serie de pistas y me van dando cuenta de los avances, pero hay que asegurar bien las cosas. No puedo decir nada porque esta bajo secreto y perjudicaría la investigación.

Ya han pasado muchos meses. ¿Se están utilizando todos los medios disponibles?
Sí, lo que pasa es que los medios disponibles están sometidos a la existencia de otros casos, que, evidentemente, aunque este tiene prioridad absoluta, pese a ello hay que utilizar herramientas que también se necesitan en otros casos.
Como el de Asunta.
El equipo es el mismo que trató el de Asunta y ha llevado más, pero me consta personalmente que no han escatimado ningún tipo de recurso ni de esfuerzo dentro de sus posibilidades para que esto siga. Se están haciendo un sinfín de diligencias para dar con el presunto autor. Tengo confianza en que se resolverá.

¿Qué otros asuntos de interés instruye actualmente?
La desecación del Eume. La ONG Ríos con Vida presentó en 2010 una denuncia contra Endesa ante la Fiscalía sobre un tramo de tres kilómetros en el que hay poco aporte de agua. Está en fase de instrucción.

Pasando ya a temas generales, ¿cómo ve la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial aprobada por el Gobierno?
Esa ley tiene múltiples defectos. Uno de ellos, y no menor, es la supresión de 41 de los 45 partidos judiciales de Galicia. De-saparece también el propio concepto de partido judicial, porque ahora se habla de tribunales provinciales de instancia coincidentes con la capital de provincia. Eso, respecto a ciudades como Ferrol, Santiago y Vigo, es un “ninguneo” absoluto. Se basa en una distribución territorial completamente obsoleta como es la provincia, que si en el siglo XIX pudo tener su razón de ser, dado el dinamismo de la sociedad actual y la distribución del territorio, ahora mismo no tiene razón de ser. Es fácil echar cuentas sobre la operatividad de una estructura que desconoce la distribución poblacional y de asuntos. Evidentemente, eso, además de ineficacia en la tramitación de los procedimientos, genera unos trastornos importantísimos para todas las personas que sirven a la Administración de Justicia, con jueces, abogados, fiscales, procuradores etc, que tendrán que desplazarse obligatoriamente a la capital de la provincia. También afecta a las partes, porque si hoy ya es difícil que un testigo venga a declarar cuando lo tiene al lado de casa, si se tienen que desplazar desde Ferrol y Ortigueira será mucho peor.

¿Hay alguna ventaja?
Ninguna. Es una “ocurrencia” más del ministro de Justicia. Pero también está el intento de privar a los jueces de su libertad de expresión, la instrucción colegiada con tres jueces para determinados casos, etc. No sé qué opinión tendrán alcaldes de los pueblos medianos con que les quiten sus juzgados, que son fuente de vida económica en un escenario de recesión y cuya justificación no conozco. Esta Ley se “carga” a los jueces decanos, que es el mecanismo democrático que existe en el poder judicial, mediante el cual los compañeros elegían a un juez que los representase, y ahora los sustituye por un presidente de instancia nombrado a dedo por el Consejo General del Poder Judicial, cuya conexión política con el Ejecutivo es notoria. n

“La violencia sobre la mujer se mantiene; la media semanal en Ferrol es de entre cinco y seis denuncias”