El Pontumio cadete sigue invicto en una jornada discreta para los locales

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Muy serio y consciente de cuáles eran sus bazas, el Pontumio Elinco derrotó al Montajes Electrónicos Miró (52-74), sumando así su segunda victoria consecutiva en la competición cadete femenina. Un triunfo que, aunque lo sitúa en la parte media de la tabla –con un partido menos que la mayoría de sus adversarios–, le permite mantenerse invicto tras dos jornadas y sumar victorias importantes en su afán de no pasar apuros. 
El Cortegada, un equipo muy intenso, puso en muchos apuros al conjunto eumés, que planteó un partido serio pero en el que, durante la primera parte, cometió demasiados errores. De hecho, aunque acabó los dos primeros cuartos con dos puntos de ventaja, durante los parciales iniciales se vio obligado a remontar en varias ocasiones.
El paso por los vestuarios cambió radicalmente la situación. El Pontumio detectó los puntos débiles de su adversario, comenzó a dominar el rebote e imprimir más velocidad a su juego ofensivo. Así, anotando con mayor comodidad y trenzando algunas jugadas brillantes, las eumesas se fueron creciendo y rompieron definitivamente el partido ya en el tercer cuarto.
En la categoría júnior femenina, el Pontumio Gallega de Vehículos cayó ante el Peleteiro (40-72), uno de los conjuntos más potentes del grupo y claro candidato a clasificarse para el Campeonato de España. Esa teórica superioridad de las compostelanas fue, precisamente, el principal enemigo del cuadro de Pontedeume, que saltó a la cancha con una actitud derrotista de la que no fue capaz de desprenderse. Así, apenas aguantó tres minutos antes de que su oponente  aprovechase su falta de intensidad para empezar a abrir una brecha que se hizo ya insalvable en el arranque del tercer cuarto.
Mal resultado también para el Baloncesto Narón, que perdió en su visita al Ourense Baloncesto (86-79) en una confrontación en la que, si bien el ataque de los naroneses fue óptimo, en defensa no mostró la rentabilidad deseada. De hecho, encajó cincuenta puntos en un primer tiempo en el que, sin embargo, hizo méritos suficientes como para mantenerse cerca de su adversario y marcharse con ocho de desventaja al vestuario. Aunque en el tercero el cuadro ourensano llegó a elevar su renta a catorce, una mejoría defensiva puso al Narón en la estela de su oponente en los instantes finales, en los que no fue capaz de aprovechar sus bazas para llevarse el triunfo. 

El Pontumio cadete sigue invicto en una jornada discreta para los locales