Un tiempo gris no impide la asistencia a Chamorro en la primera gran romería del año

Chamorro 2014
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“Se non veño a Chamorro / de mal de amores morro / eu veño ofrecido / para que ela me cumpla / o seu prometido”. Con la habitual mezcla de catolicismo institucional y religiosidad popular, de la que los versos anteriores pueden ser una muestra, Ferrol celebró ayer su romería más emblemática. Con un tiempo gris que en nada se pareció al que reinó durante esta última Semana Santa, lo cierto es que la gente de Ferrolterra no dejó de visitar desde primeras horas del día la ermita de Chamorro en la romería más tradicional de la localidad y la que abre el calendario para las de la comarca en el resto del año.
Aunque la Policía local no se aventuró a ofrecer cifras de visitas, lo cierto es que aseguró que estas fueron “mayores de lo esperado y se fueron incrementando a lo largo de la jornada” hacia el templo de Nosa Señora do Nordés en Serantes. Como cada año no faltaron los romeros que subieron por la ladera del monte por la carretera en la que se espacian catorce estaciones de Vía Crucis. La espiritualidad local llevó a numerosas personas al templo del siglo XVI, con habitual muestra de cirios y exvotos dirigidos a la Vigen. La parte comercial vino por los numerosos chiringuitos de comida (nunca faltan las rosquillas), ropa y otros elementos, así como la música de gaitas del cuarteto Os Estrobos y el ambiente festivo que siempre reina en la celebración y a través de las comidas celebradas a lo largo del monte.
Fue una jornada tranquila y sin incidentes, según la Policía Local, que mantuvo presencia durante la jornada, reforzada por Protección Civil y los bomberos. El tráfico rodado estaba cortado y tan solo se dejaba pasar a vehículos autorizados. Así se mantuvo desde las 8.30 horas hasta las 20.00, aproximadamente, momento en que los puestos y los visitantes abandonaron definitivamente el lugar. n

Un tiempo gris no impide la asistencia a Chamorro en la primera gran romería del año