“Lo que el ejército hizo en Chile hoy lo hacen los medios de comunicación”

contreras, a la derecha, durante la conferencia de ayer daniel alexandre
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La vida de Omar Contreras cambió radicalmente el 11 de septiembre de 1973 cuando el golpe de Estado de Pinochet acabó, en lo personal, con su proyecto vital como profesor de Matemáticas de la Universidad de Chile. Su hermano, también profesor, fue asesinado como otros miles de compatriotas y él mismo pasó medio año en las cárceles golpistas. Desde junio de 1974 vive en España y en la actualidad, desde A Coruña, preside el Comité de Solidaridad con América Latina (Cosal).
El recuerdo del 40º aniversario del golpe de Pinochet, y la presentación del libro de memorias de Óscar Soto, el médico personal de Salvador Allende, lo tienen ocupado en las últimas semanas. Ayer, Contreras habló en el Ateneo Ferrolán, en un ciclo organizado por la asociación cultural Fuco Buxán. Lo hizo no tanto de Pinochet o Allende, como de las enseñanzas profundas que el 11-S en Chile pueden aplicarse a la realidad europea y española de nuestros días.     

Su conferencia habla más de economía que de política.
La raíz última de lo que pasó en Chile en el 73 viene de ahí. Chile fue el conejillo de indias de la escuela de economistas de Chicago con Friedman a la cabeza. En Chile se ensayó un modelo económico neoliberal que en la actualidad quiere trasladarse a países como España, que disfrutaban de un Estado del Bienestar.

Entonces, ¿qué pasó en Chile?
La caída de Salvador Allende no vino porque sí, lo hizo para que el país se adaptase a un sistema económico en el que el pueblo no contaba. Así, se necesitaba no un simple golpe sino uno férreo, muy duro, para dejar claro lo que permitía el sistema. Nada de nacionalizar las riquezas y distribuirlas entre la población. Se acabó con los sindicatos, la prensa libre, se hizo una educación controlada... todo esto tiene mucha actualidad.

Pero ahora ya no hay golpes de Estado.
Esa es la diferencia. El papel del ejército en el Chile del 73 y en América Latina de esa época lo han asumido hoy los medios de comunicación. Solo así se explica que la gente en España y en Europa acepte lo que le está pasando, pero es lo mismo. El neoliberalismo ha decidido quedarse con el dinero de la educación, de la sanidad, de los servicios sociales y de todo lo público ante unos ciudadanos a los que los medios han tratado de aplacar y de comerles el coco. Y la gente lo ha aceptado todo.

Siguiendo con lo sucedido en Chile, recupera actualidad con la petición de perdón por parte de los jueces chilenos por su colaboración con el régimen de Pinochet.
Hay una trampa, y es que de los jueces que han pedido perdón al pueblo chileno prácticamente ninguno, o ninguno, formó parte de la dictadura. Bien es cierto que en España no solo no se ha dado ningún caso semejante de arrepentimiento, aunque los jueces tampoco tuvieran relación con el franquismo. Es más, incluso en los tiempos de Bachelet como presidenta del país, en 2008, se creó un Museo de la Memoria para recordar lo que nos había sucedido. Aquí, en España, no existe nada parecido.

“Lo que el ejército hizo en Chile hoy lo hacen los medios de comunicación”