Los dos trabajadores de Atenasa finalizan el encierro tras recibir la readmisión por escrito

Salida trabajadores de Atenasa del encierro en Navantia
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Treinta y ocho días después, los dos trabajadores de la auxiliar Atenasa que mantenían el encierro en el interior de Navantia tras ser despedidos pese a estar en un ERTE y disfrutar de una garantía de empleo desde el año 1999 abandonaron la factoría con la batalla ganada. Lo hicieron en coche y acompañados de miembros del comité de empresa de la compañía pública pasadas las cinco y media de la tarde, unas horas después de que Atenasa les entregase por escrito la carta de readmisión con las condiciones en que queda su vinculación con la empresa.
A la entrada esperaban un grupo reducido de familiares y amigos que aguardaban impacientes a Ángel Porto y Manolo Pena, protagonistas –estos últimos diez días en solitario– de un encierro de 38 días. Muy emocionados por el reencuentro, los readmitidos empleados de Atenasa quisieron agradecer el apoyo recibido a lo largo de estas seis semanas por parte de compañeros y comités de empresa. “Estamos moi contentos e moi orgullosos”, explicó Porto, “porque non é fácil hoxendía facer recuar a un empresario”. La readmisión, que se comunicó el jueves por la mañana en sendas reuniones con los comités de Atenasa, primero, y Navantia, luego, se produjo unos días después de que la firma auxiliar anunciase su intención de llegar a juicio para resolver el conflicto. “Esa era a idea que tiñamos nós”, reconoció Porto, que expresó su “sorpresa” por el cambio de actitud.

reincorporación total
Porto y Pena tendrán que presentarse junto con los otros cuatro compañeros despedidos el 6 de febrero en su puesto de trabajo. Según las condiciones de la readmisión, la empresa les abonará los salarios y los seguros sociales desde esa misma fecha y su reincorporación al expediente de regulación temporal de empleo –de seis meses para la mayoría de la plantilla, 57 operarios–.
Los trabajadores aseguraron, pese a la dureza, que la protesta ha merecido la pena y agradecieron especialmente el papel de sus familias, “por estar al pie del cañón a lo largo de estos 38 días”. “Lo peor fue estar alejado de la familia”, explicó Pena, que no quiso erigirse en referente “de nada” pero sí subrayó la importancia de la unión de los trabajadores en “cualquier lucha” y el “ejemplo” que puede suponer para compañeros de otras compañías que pueden verse en una situación parecida.

Los dos trabajadores de Atenasa finalizan el encierro tras recibir la readmisión por escrito