El Racing asume su fragilidad

Seoane intenta arrebatarle la pelota a un jugador del Paiosaco en el partido del pasado domingo | raúl López
|

El nivel al que habóa rayado el Racing en las seis primeras jornadas del campeonato liguero del grupo 1 de Tercera ya lo había atisbado, pero la derrota sufrida el pasado domingo en Paiosaco lo confirmó. “No somos fuertes en muchas facetas del juego: en defensa, en ataque, con balón... en todo”, analizó el lateral Seoane, que reconoce que “tenemos que mejorar muchas cosas”, pero al menos se congratula de que “queda tiempo” para hacerlo. 
Esta situación provoca, tal y como recuerda el delantero Juan Antonio, que el equipo ferrolano no esté en su mejor momento anímico. El futbolista sevillano, de todas formas, afirma que “estamos concienciados de que hay que seguir trabajando. Todo requiere un proceso de acoplamiento y cuando empecemos a mejorar será para toda la temporada. Tenemos un reto bonito por delante y lo vamos a sacar”. Y es que, como expresa Seoane, “nos falta la estabilidad de ganar, ganar y ganar. Enlazando victorias se trabajaría mejor”.

A domicilio
La derrota cosechada en el campo de A Porta Santa fue la segunda de la campaña, ambas a domicilio, para el Racing. Seoane explica a este respecto que “los equipos fuera de casa no son como en casa... y a nosotros nos está costando muchísimo”. Pero resultados como el del pasado domingo responden, sobre todo, a fallos de concentración en acciones puntuales. “Es lo que nos costó la derrota, porque nos pasamos todo el segundo tiempo en su campo, los acosamos, tratamos de marcar... pero no tuvimos la fortuna del gol”.
Con este panorama, la plantilla racinguista empezará mañana a preparar el partido que el domingo lo enfrente al Compostela, campeón del grupo la pasada temporada y que supone una gran prueba para el equipo ferrolano. “Pero tanto a mí como a todo el grupo nos apasionan los retos importantes. Y ganar este encuentro puede ser bastante positivo para el estado del equipo”, dice Juan Antonio al respecto. l

El Racing asume su fragilidad