A la espera de la ejecución

Diario de Ferrol-2018-05-06-062-325733b4
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Será cuestión de horas que se confirme el descenso del Racing a Tercera. Como colofón a una temporada para olvidar, y a pesar de que la competición le brindó una última oportunidad de luchar por la permanencia si ganaba sus dos últimos encuentros, el equipo ferrolano la malgastó con una derrota ante el Real Madrid Castilla que hace que, salvo milagro, vaya a perder la categoría en función de los resultados que den hoy. Fue un triste epílogo para una campaña, pero también para un partido, que el cuadro verde acabó como el rosario de la aurora, deambulando sobre el terreno de juego por saber que su permanencia en la categoría está prácticamente acabada.
El de ayer no era un partido como otro cualquiera, así que el Racing lo empezó mostrándose como una escuadra más sólida de lo habitual, dispuesta a llevarse los tres puntos. Por eso mantuvo a raya a un rival privado de sacar a la luz la calidad individual de sus futbolistas y, cada vez que recuperaba la pelota, sembraba cierta inquietud en su adversario, aunque sus intentos se redujeron a un disparo lejano de Pablo Rey que se fue desviado.
Con el paso de los minutos, y el consiguiente cansancio, el partido se fue abriendo y entró en la dinámica que menos le convenía al Racing, la de idas y vueltas casi continuas. Fue así como llegaron las ocasiones más claras –un lanzamiento del local Seoane atrapado por Mackay y un golpe franco lateral botado por Pablo Rey que tocó en el poste fueron las mejores–. Pero el marcador no se movía y el aspecto que tenía el partido era que iba a llegar al descanso con el empate inicial... pero entonces una acción del Real Madrid Castilla finalizó con el remate en boca de gol de Óscar Rodríguez, tras un centro desde la derecha, que se convirtió en el gol.

Riesgos
La desventaja hizo que el Racing cambiase en la segunda parte... pero de una manera un tanto atolondrada. Es decir, dejando que el rival pudiese sacar partido a su principal arma: la velocidad en las transiciones defensa-ataque. De hecho, ni diez minutos tardó el Real Madrid Castilla en aumentar su ventaja cuando Cristo González remachó una contra en la que el Racing demostró sus problemas para replegar.
Dos tantos de desventaja convertía en casi imposible la misión del Racing de sumar algún punto en este partido. Y. aunque tuvo alguna ocasión para reducir las distancias –sobre todo un golpe franco de Pablo Rey que despejó Luca Zidane o un mano a mano que Álvaro Rey no fue capaz de resolver con acierto–, el cuadro verde no fue capaz de volver a recuperar sus posibilidades.
Así que el tramo final solo sirvió para reflejar la impotencia de un Racing que encajó otro tanto y acabó deambulando por el campo, a la espera de recibir su ejecución.

A la espera de la ejecución