Seijas: “La luz nació de un impulso, me dejé llevar y fue durísimo”

Metrópolis Cómics. Presentación del cómic "La luz", de Antonio Seijas.
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El tercer cómic de Antonio Seijas está en la calle. “La luz” es el resultado de un proceso creativo de años que, cuando encontró su camino, sumergió a su autor en un trance cuyo resultado es una obra de 88 páginas que publica la editorial De Ponent. “A La luz le tengo un cariño especial por todas las dificultades que tuve para hacerlo. No había fluidez al principio y, cuando la tuve, fue muy duro”, comentaba ayer Seijas en la primera presentación pública de la obra, en la librería ferrolana Metrópolis Cómics.
“La comencé en 2006 como unas historias que tenían como nexo de unión un faro, que es algo muy simbólico y muy atrayente”, explicó. “Después tuve la idea de presentarlas como cartas de una baraja y también el otro punto fundamental: una reunión familiar”.
Con esas premisas de partida se puso a trabajar pero las imágenes no surgían. “Me costó muchísimo, y cada vez que me ponía a ello me aparecía otro encargo”. No fue hasta 2013 que las piezas encajaron en su cabeza. “Una vez que tuve a la familia en una playa y caminando hacia el faro ya no hubo problema. Mi historia más larga se convirtió en la más corta, en dos semanas había dibujado más de la mitad del libro. Hay un momento en el que lo tienes todo demasiado claro, te asustas un poco porque incluso pierdes el control de lo que estás haciendo”.
Seijas explicó cómo, para aprovechar esa vena creativa y concentrarse, bajó las persianas, se encerró en su habitación, se puso dos o tres canciones en bucle para ambientarse y, con el único descanso obligado para comer y dormir, dio forma al libro. Una gripe complicada con una otitis ayudó a “crear un estado mental” adecuado. “Te sale del alma lo que estás haciendo. El arte debe surgir de ahí, no es solo hacer una imagen bonita, tiene que tener ese algo inaprensible que conecta con el espectador”.
Por eso “dejé de lado buscar una perfección más técnica y formal, quería contar las sensaciones y los sentimientos de los personajes. Me dejé llevar por la historia y fue durísimo”.
“La luz” permite abarcar la versatilidad de Seijas, con una paleta de colores que viaja entre lo diáfano y lo oscuro y que contribuye a instalarnos en el estado de ánimo preciso en cada momento. Y siempre sin repetirse porque, al igual que hace cuando trabaja para ilustrar libros o discos, “intento captar la esencia de lo que quieren transmitir para hacerla mía”. La reunificación familiar en un faro al lado de la playa esconde además situaciones límite que mantienen el suspense hasta el final de la trama.   
Seijas fue finalista en la primera edición del primer Premio Castelao de Banda Deseñada, que otorga la Diputación de A Coruña. Al año siguiente lo ganó con “Un hombre feliz”. En 2012 publicó la adaptación al cómic de “Cartas de inverno”, de Agustín Fernández Paz. “La luz” fue escrito originalmente en gallego y confía en poder encontrar editorial para que se publique en su versión primitiva.

Seijas: “La luz nació de un impulso, me dejé llevar y fue durísimo”