La Cocina Económica se remite a sus estatutos para aclarar sus fines tras la polémica con el Concello

Alcalde Visita la Cocina Economica
|

Transcurridos ya unos días desde la firma del convenio con el Concello que garantiza la continuidad del servicio de comida para llevar de la Cocina Económica y enfriada la polémica surgida en torno a esta cuestión, la directiva de la entidad benéfica ha querido dejar clara su posición con respecto a este asunto. Lo primero que puntualiza es que el servicio que ofrece la institución es el de “comedor presencial”, el único recogido en sus estatutos. Esta prestación se realiza a cambio de un precio simbólico –es decir, no es gratuito– aunque este lo asume desde hace décadas el Ayuntamiento a través de sucesivos convenios.
Los acuerdos firmados con el Concello comprometen a la entidad a atender a un número determinado de usuarios derivados por los Servicios Sociales, señala la directiva, de modo que “delegan en nuestra institución el servicio específico de alimentación, pero no la responsabilidad de su atención, que sigue siendo de la administración pública”. Añade en este sentido que “la Cocina Económica no puede ni debe asumir funciones propias del Estado, por ser un Estado social y de derecho”.

convenio
En esta misma línea, apunta que si no se hubiera firmado el convenio para que los usuarios pudiesen llevarse la comida a sus domicilios, la Cocina únicamente podría prestar el servicio que figura en sus estatutos, es decir, el de comedor, aunque en casos de “carácter excepcional y por motivos muy justificados”, como pueden ser los relacionados con malos tratos, sí se contempla la posibilidad de entregar alimentos para consumirlos en el domicilio. Tostado recordó asimismo que el citado acuerdo se suscribió en 48 horas desde que la entidad anunció que dejaría de entregar la comida para llevar, cuando acumulaba ya un retraso de ocho meses.
La directiva de la Cocina Económica insiste en que se limita a cumplir con el acta fundacional de la institución y con sus estatutos, que son –puntualiza– “el único proyecto colectivo, que no personal, de nuestra asociación”. Responde así a unas declaraciones de la concejala de Benestar Social, Rosa Martínez Beceiro, que en su momento llegó a cuestionar si el presidente de la institución “quiere dar un nuevo giro personal a la entidad y que la comida no salga del local o incluso convertirlo en un restaurante económico”. n

La Cocina Económica se remite a sus estatutos para aclarar sus fines tras la polémica con el Concello