Belén Toimil: “El título es el reconocimiento al trabajo de muchos años”

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Una lesión condicionó la pasada temporada y, cuando comenzaba a ver la luz al final del túnel, el coronavirus truncó muchas de sus aspiraciones. Lo hizo en el peor momento, cuando su cambio de técnica de lanzamiento comenzaba a dar sus frutos y había conseguido batir sus mejores marcas. Por eso, el título de campeona de España de lanzamiento de peso que Belén Toimil se embolsó el sábado pasado le sabe a gloria. A la mugardesa le quedó la espina clavada de no haber alcanzado un registro que realmente refleje lo bien que se encuentra, pero tras ocho años con la miel en los labios y la plata al cuello, el oro no puede resultar más reconfortante para ella.

Después de ocho años llevándose la medalla de plata, ¿ha asimilado ya que es campeona de España absoluta?

En el momento en el que acabó la prueba no era muy consciente de ello. Después de tantos años, yo tenía muy asumida la medalla de plata... Pero ser campeona de España supone un gran alivio, un reconocimiento al esfuerzo de todo este tiempo. Por edad, como Úrsula Ruiz es once años mayor que yo, sabía que lo normal es que, si sigo evolucionando así, el oro llegase en algún momento. Pero mi objetivo era competirlo con ella. La entrega de medallas, por los protocolos sanitarios, fue extraña. Nos la dieron envuelta en un plástico y nos la “autoentregamos”, pero aun así fue muy especial.

 

¿De quién se acordó en esos momentos?

De mis padres, por supuesto, y de mi entrenador, Carlos Burón. Pero también de mis otros entrenadores, Ramiro Couce y Javier Viñas, que como quien dice me trajeron hasta aquí. Y también tengo que agradecer el apoyo de toda la gente de Mugardos, de mi familia, del CAR de León...

Su marca está lejos de sus mejores registros de esta temporada, ¿le deja eso mal sabor de boca?

Lo que importa es el oro, pero sí que es cierto que la marca no acompaña. Estaba tirando por encima del 16,50, incluso en 16,90 en los últimos días. De hecho, calentando rocé los 16,50... Pero empezó la competición y, quizás por el ansia de querer hacerlo bien o por los nervios, modifiqué algunos aspectos de la técnica y eso evitó que la marca fuese mejor. Al final, como sirvió para ganar, me fui encantada de la vida, pero sigo teniendo la esperanza de que este fin de semana, en el Campeonato de España por Autonomías, salga una marca que refleje lo bien que me siento entrenando. Lo importante es que el trabajo está ahí. Sigo teniendo fallos en la técnica, pero veo cómo van fluyendo los gestos, cómo se va asentando el conocimiento. Si voy viendo cosas buenas ahora, que llevo tres meses de trabajo, malo será que siguiendo así no continúe habiendo mejoría técnica.

¿Fue un Nacional atípico al estar repartido entre cuatro sedes?

Lo de varias sedes no nos afectó tanto como el hecho de que no hubiese público. Eso sí fue más chocante. Fue parecido a los campeonatos de lanzamiento de invierno. Estuvo muy bien organizado dadas las circunstancias. Siempre con mascarilla, con voluntarios que controlaban la distancia entre nosotras, que desinfectaban los artefactos... Me gustó mucho que se pudiese seguir en “streaming” todas las sedes.

En la Copa de España de clubes ya había logrado superar a Úrsula Ruiz, que hasta hace nada parecía inalcanzable, pero esta vez el “sorpasso” trajo un título muy esperado.

A ella no le salió bien ese campeonato y en este creo que ninguna estuvimos a nuestro mejor nivel. De todas formas, yo ya partía como líder del ranking nacional para el Campeonato de España, así que este año parecía un poco menos intocable.

 

El título llega en una temporada atípica en la que, precisamente, el Nacional era uno de sus grandes objetivos.

Había hecho la mínima para la Copa de Europa de lanzamientos, que hacía dos años que no iba, y la suspendieron. Tampoco hubo Europeo... En el momento en que nos encerraron todos cambiamos la planificación de los entrenamientos adaptándonos a las circunstancias del calendario. Y, efectivamente, los objetivos eran la Copa de Clubes, el Nacional y el de Autonomías y la planificación se basó en llegar bien a estas fechas.

Lo cual es complicado tal y como transcurrieron los últimos meses... ¿Cómo llevó el confinamiento?

Al principio fue chocante. Fui haciendo lo que podía con el material que tenía, que eran unas pesas y unas gomas, intentando mantener la forma... Perdí mucho, porque sin pesas ni mancuernas es complicado trabajar una especialidad como la mía, pero al menos no me quedé a cero. Pero cuesta mucho volver. Cuando empezamos a entrenar de nuevo a finales de mayo en el CAR de León, se hizo muy cuesta arriba, no podíamos hacer una preparación física muy intensa porque veníamos de dos meses sin hacer nada. Pero pasado junio y julio, y sobre todo en agosto, empezamos a ver los frutos. Me encontré muy activa, potente y la técnica me salía. Hay que confiar en el proceso, porque las planificaciones están para eso. Se trataba de confiar y seguir entrenando y entrenando. Ha sido un “desconfinamiento” muy bueno, hemos trabajado mucho y gracias a esa planificación de Carlos Burón estoy en un estado de forma muy bueno a lo que podía haber sido.

¿Qué fue lo más difícil desde el punto de vista mental?

Lo que más me costó fue asumir que estaba muy bien y se cancelase todo... y encima te encierran. Fue chocante, porque era una situación nueva para todos. Llevaba desde septiembre entrenando para unos objetivos y todos ellos se cayeron. Después, durante la cuarentena, hubo mucha incertidumbre, porque no sabíamos si iba a haber Campeonatos de España, pero teníamos que seguir entrenando por si acaso. Cuando se fijaron los Nacionales y tienes una guía, eso me dio más tranquilidad. Era solo entrenar, entrenar y entrenar para volver a estar en forma.

¿Cuáles son sus objetivos a medio y largo plazo?

Después del Campeonato de España por Autonomías toca descansar. Pararé un par de semanas e iré a Mugardos. Pero no mucho tiempo, porque como se retrasó tanto la temporada, ya hay que empezar a trabajar para la próxima. Pero el descanso físico y mental es importante. A partir del 5 de octubre volveremos a trabajar y fijaremos objetivos, si es que se puede. Los Juegos Olímpicos están ahí y aunque es ambicioso, es el objetivo principal –además de los nacionales–, y planificaremos la temporada en función de eso.

¿Ve factible lograr la clasificación para los Juegos Olímpicos de Tokio?

La marca mínima es de 18,50 metros y lo que no se cubra, hasta 32 plazas, se otorga por ranking. Ese ranking se hace según las mejores cinco marcas del último año y medio. Pero no todas las marcas cuentan igual en función de los campeonatos en las que las consigas. La historia es luchar por hacer la mínima y, si no, realizar el mayor número de competiciones buenas para posicionarme bien.

Belén Toimil: “El título es el reconocimiento al trabajo de muchos años”