Un vecino de Caranza denuncia que sigue sin luz tras haber abonado el recibo

imagen de bacelo con las comunicaciones y recibos que obran en su poder jorge meis
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El vecino de Caranza Jesús Bacelo Iglesias sufrió el pasado jueves un corte de luz de la compañía eléctrica Endesa en el domicilio familiar de Caranza, donde viven seis personas, entre ellas su hija menor de un año.

La empresa le reclamaba 194,86 euros de un recibo del mes de octubre. Una familiar anciana y con minusvalía recibió la comunicación “pero la extravió sin que nos llegara a informar de nada y prácticamente al tiempo en que se nos cortó la luz la semana pasada”, comenta, mientras asegura que es la primera vez que vive un corte de electricidad “porque nunca dejamos de pagar, y ahora tampoco”. Jesús tiene una pensión de invalidez por la que cobra 600 euros, cantidad semejante a la pensión de su suegra, que vive en el núcleo familiar donde residen un total de seis personas. Aunque en el momento del reclamo de la deuda en el banco no tenían esa cantidad, tras reunir los 194 euros de la tasa eléctrica, el sábado por la mañana ingresaron la citada cuantía, tras lo cual les dijeron que en menos de 24 horas la luz estaría reenganchada.

Jesús Bacelo y su familia podrían estar más de diez días sin que Endesa les restablezca el servicio

Al no suceder así, Jesús Bacelo comenzó una romería de llamadas telefónicas, “alrededor de unas 15, con esa música que te martillea el cerebro”, en las que asegura que las distintas operadoras le daban una razón diferente. “Primero que si el temporal era el culpable y al final incluso nos reclamaban una factura de este mes de enero por 80 euros, que pasan entre los días 25 y el 30 de cada mes. ¿Cómo lo vamos a pagar si todavía no nos han mandado el recibo?”, se pregunta indignado.

“Pasamos los días con la casa llena de mantas y velas y hemos tenido que tirar 300 euros de alimentos”

A primera tarde de ayer, a las 14.30 horas, su última llamada telefónica a la compañía eléctrica se saldó con la comunicación de que el arreglo podría tardar hasta diez días hábiles, algo que ha hecho saltar las alarmas en la familia Bacelo. “Esto es surrealista –se queja el vecino de Caranza–. En casa la situación es nefasta, en pleno invierno con el frío que está haciendo y a las seis de la tarde que ya es de noche. Tenemos el piso lleno de candiles, linternas y velas, y una colección de mantas que ni te cuento”. Otra de las quejas se centra en la cantidad de comida que esta familia guardaba en el congelador y que ha tenido que tirar, cifrando su coste alrededor de unos 300 euros. Con esta situación el vecino y su familia están barajando poner una demanda a la compañía eléctrica.

 

en servicios sociales

No es la relación con la compañía eléctrica la única queja de Bacelo, y el Concello de Ferrol también es el centro de su estado de ánimo. El viernes su mujer fue a pedir ayuda al departamento de Servicios Sociales del Concello de Ferrol, donde según cuenta Jesús “no solo no le dieron ninguna solución sino que le dijeron que más le valía pagar la factura de lo contrario, si la casa carecía de electricidad, nos podrían quitar a la niña. Con lo cual entró con un problema y salió con dos”. A propósito de la pequeña, Jesús cuenta que el bebé pasa buena parte del día en la casa de una hermana “hasta que se arregle esta situación”.

 

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