La primera residencia pública de Ferrol cobra vida con la llegada de los nuevos estudiantes

uno de los primeros residentes, en el cuarto individual que ocupará durante este curso jorge meis
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Son las 9.30 horas y Óscar Sánchez sale de la residencia estudiantil ferrolana, la primera y única de carácter público de la Universidade da Coruña, para ir a clase. Este joven herculino, de 17 años, ha iniciado este curso sus estudios en la Escuela Politécnica Superior de Esteiro. En lugar de desplazarse todos los días desde su ciudad, ha optado por alojarse en la infraestructura que la institución académica ha puesto en marcha este mismo curso en la ciudad naval gracias al acuerdo con el Concello de Ferrol y la Xunta de Galicia.
Esta será, al menos durante la semana, su “casa”. Desde el pasado lunes ocupa una de las 16 habitaciones individuales disponibles –hay otras tres dobles–. Asegura sentirse a gusto. “Es la primera vez que estoy en una residencia y por el momento no echo nada en falta”.
En el interior del edificio –situado en la calle Sánchez Barcáiztegui y en el que durante dos décadas funcionó el Centro de Menores Soutomaior, denominado posteriormente Ferrol II– otro joven coruñés, Antonio Manuel García (17 años), se prepara en su habitación para acudir también a la EPS, donde estudia el Grado en Ingeniería Mecánica.
Esta ha sido su primera semana en la residencia estudiantil. “Está muy bien”, dice. “Si tuviese que venir todos los días desde A Coruña me tendría que levantar a las seis de la mañana. De esta forma es más cómodo y tengo más tiempo para estudiar; además desde la residencia a la escuela tan solo me lleva unos 15 minutos andando”, comenta. “Duermo bien y no hay ruido, es un sitio tranquilo”, explica.
Óscar y Antonio Manuel son dos de los trece estudiantes que hasta el momento han resultado  beneficiarios de una de las 22 plazas de las que dispone la residencia ferrolana y por las que han de abonar 100 euros al mes en el caso de las habitaciones individuales y 70 en las dobles–.
Concluido el segundo período de adjudicación –y además de las plazas que se han reservado para los alumnos que se presentaron a la Selectividad en la convocatoria de septiembre–, también se llamará a los solicitantes que habían quedado excluidos por motivos económicos para ofrecerles las vacantes, si bien en estos casos tendrán que abonar una cuantía algo mayor (125 euros la individual y 90 la doble).

PROCEDENCIA
Los residentes son todos gallegos y de primer curso salvo las dos jóvenes extranjeras que han elegido el campus de Ferrol para disfrutar de una beca Erasmus. La rumana Cioflec Cristiana lleva ya más de una semana alojada en la residencia. Fatma Nur Ayer (Turquía) recalaba el miércoles por la mañana con sus maletas para acomodarse en el que será su hogar hasta el próximo mes de junio.
La primera estudiará en Diseño Industrial mientras que la segunda continuará en la EPS sus estudios de Arquitectura Naval (titulación que en su país cursa de forma simultánea con la de Ingeniería Mecánica). Ambas han optado por las carreras ferrolanas por adaptarse estas perfectamente a los planes de estudios en sus respectivos países.
A pesar de su todavía muy breve estancia en la ciudad, Cioflec se muestra encantada. “Me gusta mucho la residencia y la ciudad es impresionante”, comenta.

vicerrectora
La vicerrectora del Campus de Ferrol y Responsabilidade Social, Araceli Torres, destacó la gran colaboración y el trabajo realizado desde diferentes vicerrectorados y servicios de la UDC para lograr poner en marcha la residencia con el inicio del curso, ya que logró abrir sus puertas el pasado día 8. “Se ha hecho en un tiempo récord”, destacaba ayer.
Además, recordó que se trata de “un paso cualitativo muy importante para el campus de Ferrol y para la ciudad”.

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