Desarticulada una banda criminal en Ferrol dedicada a la trata de personas

redada Ultramar
|

Un total de nueve personas fueron detenidas el pasado día 5 acusadas de un presunto delito de trata de seres humanos, prostitución y contra la salud pública en diversos puntos de Ferrol y su entorno. Se trata de uno de los mayores operativos de estas características realizados en la ciudad naval, que resultó especialmente llamativo en el entorno del barrio de Ultramar, donde se encontraban una buena parte de los inmuebles registrados. Según el informe policial, siete personas, entre ellas un menor, fueron liberadas del cautiverio al que la supuesta organización criminal las tenía sometidas, obligándolas a ejercer la prostitución y a vender y consumir drogas.
De acuerdo con las fuerzas de seguridad, el grupo estaba liderado por una mujer, que poseía varios “pisos de citas” por todo Ferrol, donde obligaba a las jóvenes –de nacionalidad colombiana– a prestar favores sexuales para saldar una deuda contraída con la banda. Su forma de operar, según el documento policial, consistía en captar a personas de entornos humildes y en situación de gran vulnerabilidad en el país sudamericano, prometiendo “un futuro idílico en España, garantizándoles que ganarían mucho dinero y haciéndoles creer que sus familias en Colombia saldrían adelante gracias a sus ingresos”. Sin embargo, tan pronto como pisaban Europa, las víctimas eran encerradas en los pisos de la presunta líder de la organización, forzándolas a ejercer la prostitución como pago por “los costes del viaje”.

Esclavitud y drogas
El informe policial destaca que las personas rescatadas se encontraban en condiciones de esclavitud, siendo obligadas a satisfacer cualquier petición de un cliente las 24 horas del día. Tan pronto llegaban a España eran encerradas en uno de los inmuebles y trasladadas periódicamente para evitar su reconocimiento por parte de las fuerzas del orden.
Al parecer, las ganancias que obtenían ejerciendo la prostitución en estos “pisos de citas” se dividían de forma que la mitad era destinada a pagar a los encargados de la vivienda y la otra mitad para saldar la deuda inicialmente contraída. Sin embargo, el sistema estaba diseñado para que esta cantidad nunca fuese suficiente, de forma que los criminales obligaban a las víctimas a usar accesorios y prendas con los clientes, que luego les cobraban a precios desorbitados que no hacían sino incrementar continuamente dicha deuda. Apenas una pequeña parte de los grandes beneficios de la trama iba a parar a las personas cautivas, a las que se les daba una minúscula suma para que pudiesen subsistir.
De acuerdo con el documento policial, las drogas también formaban un papel fundamental en la forma de operar de la banda, tanto de cara a los clientes como para mantener cautivas a las víctimas. La investigación determinó que los usuarios de los establecimientos podían solicitar una “fiesta blanca”, que consistía en el consumo de cocaína por parte de estos y de las víctimas, lo cual incrementaba más aún la cantidad a deber. Lo mismo sucedía con medicamentos como Viagra, que se suministraban a petición del cliente.
El informe del operativo detalla que las drogas eran almacenadas en dos viviendas de Cedeira, donde también se vendía a vecinos de la zona y otras personas que se desplazaban hasta allí para adquirirlas. Si algún cliente quería consumir algún estupefaciente durante su estancia en el piso se daba el aviso a un miembro de la organización, que trasladaba los narcóticos desde estos almacenes hasta el local de rigor. El menor rescatado era obligado a realizar toda clase de actos delictivos para el presunto grupo criminal, por lo que resulta posible que fuese usado también para el transporte de estas substancias ilegales.

Gran operación
La investigación de esta agrupación dio comienzo durante el pasado mes de enero, cuando la Policía Nacional detectó la introducción de estas personas en Ferrolterra desde Colombia. Tras meses de seguimiento, un operativo compuesto de Policía Judicial, de Inmigración y Nacional entró en acción durante la mañana del 5 de octubre. A pesar de que los pisos de la organización estaban repartidos por diferentes puntos de la ciudad y su entorno, el barrio de Ultramar fue una de las zonas que más revuelo causó.
Pasadas las 11.00 horas tres furgones de las fuerzas de seguridad aparcaron en el entorno de la plaza central del área, una frente al número uno de la calle Perú y otras dos rodeando el portal 79 de la calle Venezuela. Agentes armados con un ariete penetraron en ambos portales y comenzaron a registrar las viviendas, llevándose detenidas, al menos, a cuatro de las nueve personas que integraban la organización –una de ellas posiblemente la líder de la misma–. El informe policial señala que, durante esta búsqueda, fueron encontradas múltiples dosis de cocaína, heroína, pastillas de Viagra, dinero en metálico y material para la elaboración de más papelinas.
De las nueve personas detenidas, de nacionalidad española y colombiana, seis se encuentran encarceladas por orden de la autoridad judicial.

Desarticulada una banda criminal en Ferrol dedicada a la trata de personas