Imputan a cuatro escolares más en el caso por el asesinato del profesor Paty

Una mujer deposita flores tras participar en una marcha en homenaje al profesor asesinado | aec
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Cuatro escolares más fueron imputados en la investigación por el asesinato del profesor francés Samuel Paty a las afueras de París, el docente que fue decapitado tras haber mostrado a sus alumnos caricaturas de Mahoma, confirmaron fuentes judiciales.

Las imputaciones, que elevan a catorce el número total de inculpados en la investigación, se produjeron el miércoles, precisaron ayer las fuentes, que señalaron que tres de los menores están acusados de “complicidad en asesinato en relación con una empresa terrorista” y el cuarto por “denuncia calumniosa”.

Los tres primeros están acusados de haber señalado frente al colegio de Conflans-Sainte-Honorine quién era Paty a Abdoullakh Anzorov, presunto autor material del asesinato del profesor.

La cuarta es una menor, hija de Brahim Chnina, padre de Abdelhakim Sefrioui, el alumno que comenzó la campaña de denuncia contra los métodos del maestro, que también se encuentra imputado y en detención.

Los cuatro adolescentes fueron arrestados a principios de semana y tras haber sido interrogados fueron liberados pero permanecen bajo control judicial.

Los dos primeros imputados en el caso fueron dos escolares acusados de haberse embolsado entre trescientos y trescientos cincuenta euros por indicar a Anzorov la identidad de Paty.

El profesor de historia, de 47 años, fue decapitado el 16 de octubre por Anzorov, refugiado chechén de 18 años, abatido por la policía tras el crimen.

El maestro había mostrado caricaturas de Mahoma en sus clases, lo que había motivado la denuncia de algunos padres musulmanes y una campaña contra el maestro orquestada en internet por Sefrioui.

Por otra parte, la Policía francesa volvió ayer a estar en el punto de mira después de que se hicieran públicas imágenes de una violenta actuación contra un productor de música al que controlaron por no llevar mascarilla.

Los hechos tuvieron lugar el pasado 21 de noviembre por la tarde. Michel, productor de Black Gold Studios, se cruzó con un coche policial de camino a su estudio parisino y entró rápido en él para evitar ser multado porque no iba cubierto.

Las imágenes de las cámaras de videovigilancia de su local y otras tomadas por algunos vecinos con sus móviles muestran como tres agentes entran en su estudio e intentan hacerle salir de forma violenta, propinándole golpes con la porra.

El productor, al que también le lanzaron insultos racistas por ser negro, acabó con hematomas por todo el cuerpo y tuvo que recibir puntos de sutura en la cabeza.

“Pasó tan rápido que me pregunté incluso si eran policías de verdad. Uno de ellos iba de civil”, dijo a la plataforma digital Loopsider.

Michel pidió ayuda a algunos de sus artistas, que estaban en el piso de abajo trabajando y consiguieron liberarlo de los agentes y cerrar la puerta, aunque estos últimos la forzaron después y tiraron una granada lacrimógena en el interior.

Imputan a cuatro escolares más en el caso por el asesinato del profesor Paty