Un punto más al casillero

fútbol entre el racing y el coruxo /
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Paso a paso, el Racing va haciendo camino en su vuelta a Segunda B. El empate con el que el cuadro verde saldó su partido frente al Coruxo se queda corto para las expectativas que había en torno al duelo, pero confirma que en esta categoría conseguir una victoria es muy difícil. Tanto, que a veces es mejor conformarse con un empate, como esta vez, para seguir acercándose a la meta.

El Racing salió a toda pastilla para demostrar desde el primer minuto que quería llevar el mando del partido. Así, la viveza que le imprimió a sus acciones ofensivas –casi siempre por una banda derecha en la que Vela fue el principal bastión– propició que el cuadro olívico se viese prácticamente sitiado a lo largo de los primeros minutos. De todas maneras, el equipo ferrolano apenas fue capaz de crear ocasiones claras para marcar. Tan solo un remate de Dani Rodríguez que fue rechazado por el portero Fernando pasó a engrosar la cuenta local que, al menos, apenas tuvo problemas en su zona defensiva.
De todas maneras, pasado el empuje inicial de la escuadra local, el Coruxo mostró sus credenciales y su intención de llevarse el máximo botín de la visita al estadio de A Malata. Así, un par de acciones a balón parado que generaron incertidumbre en el área racinguista y un posterior remate de Rafa Mella desviado por Camacho dieron cuenta de que la escuadra visitante también tenía argumentos como para llevarse la victoria. De todas maneras, ni uno ni otro fueron capaces de imponerse con claridad al rival, por lo que el empate con el que se llegó al descanso fue el mejor reflejo de lo que había pasado en los primeros 45 minutos sobre el terreno de juego de A Malata.  

repetición
Volvió a salir el Racing más “enchufado” en la segunda parte y, de hecho, se quedó a milímetros de adelantarse en el marcador en sendas oportunidades. En la primera, un balón al espacio para la carrera de Marcos Álvarez se resolvió con un remate del jugador ortegano que el meta Fernando desvió hacia la posición de Manu Barreiro, que no pudo precisar su remate. Y en la segunda, una acción a balón parado lo finalizó Antonio con un cabezazo que se marchó ligeramente por encima de la portería rival. Pero lo mejor de todo para el conjunto local es que el partido se jugaba casi exclusivamente en terreno de juego de un rival que apenas encontraba caminos a través de los cuales desplegarse hacia la meta rival.
Poco a poco el Coruxo se fue estirando más en busca de la portería racinguista en vista de que su rival tampoco era capaz de llevar su dominio a algo más que a generar cierta intranquilidad en el área. En este nuevo decorado, un disparo de Pardavila y otro de Besada –ambos detenidos por el meta Camacho– dieron cuenta de que el cuadro vigués se acercaba poco a la portería contraria, pero cuando lo hacía era con auténtico peligro. De hecho, el partido se descontroló en los instantes finales, con llegadas a ambas porterías de manera continua, pero ya no hubo más opciones de marcar. Por lo menos, esta vez el cuadro verde no bajó la guardia en el tramo final del encuentro y por eso se llevó, como mal menor, un punto a su cuenta. n

Un punto más al casillero