El Racing se aferra a la vida

campo de A Malata partido de fútbol entre el Racing y la Gimnástica Segoviana
|

El Racing todavía respira. En el partido que casi podía suponer su rendición en caso de no sacarlo adelante, por ser ante un rival directo como la Gimnástica Segoviana y en una situación más que preocupante, el equipo ferrolano volvió a disfrutar del sabor de la victoria y mira el futuro con más optimismo. La situación sigue siendo complicada, pero al menos demuestra que tiene la intención de seguir luchando por conseguir la permanencia en la categoría de bronce.
Que el Racing se pusiese por delante en el marcador en el primer minuto allanó las cosas para el equipo ferrolano. Fue después de que Armental cabecease al fondo de las mallas un centro desde la izquierda de Gonzalo García y antes de demostrar que, sin Joselu en el once titular, iba a apostar por un juego más sencillo, sin arriesgar cuando la pelota estaba cerca de su portería y tratando de llegar cuanto antes a los aledaños de la rival para buscar el gol con más agresividad que de costumbre.
Al verse en desventaja, el cuadro castellano trató de buscar la forma de llegar cerca de la portería racinguista para tratar de meterle mano a un rival que no destaca precisamente por su confianza. Pero sus intentos casi nunca llegaron a traducirse en intentos más o menos claros, así que el cuadro verde pasó la primera mitad sin demasiados problemas, aunque tampoco siendo capaz de creárselos al rival.

Ambición
La ventaja en el marcador no hizo que el Racing apostase por su versión más conservadora, sino que hizo frente a la segunda parte con la idea de aumentar su renta para dejar el partido casi resuelto. Y este llegó cuando apenas se habían jugado diez minutos de la segunda parte cuando, después de una acción combinativa, un pase de Armental fue rematado al fondo de las mallas por Álvaro Rey desde la frontal.
La tranquilidad que le dio al partido esta diferencia en el marcador aumentó con la expulsión de Javi Marcos, que hizo que la Gimnástica Segoviana jugase en inferioridad numérica el resto del partido. Así que el cuadro verde estaba ya un salsa, moviendo la pelota en campo contrario y, sobre todo, impidiendo que su rival llegase con peligro a su área, lo que le hizo jugar de manera plácida, una cosa que no era capaz de hacer desde hace unas cuantas semanas.
La expulsión de Anel en los últimos minutos de encuentro hizo que el cuadro visitante jugase con dos menos el tramo final. Así que el equipo ferrolano no tuvo problemas para asegurar una victoria que le permite seguir soñando con la permanencia con vistas a las últimas jornadas ligueras. l

El Racing se aferra a la vida