El Concello apura negociaciones para evitar demoler la nave provisional con un decreto

Diario de Ferrol-2013-10-10-009-9e178b96
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El gobierno local y los cinco operadores de la nave provisional del mercado de A Magdalena llevan nada menos que cuatro años tratando de buscar un acuerdo que permita dejar libres las instalaciones para proceder a su demolición. Ni los socialistas durante el anterior mandato ni los populares en lo que va del actual fueron capaces, hasta la fecha, de desbloquear el proceso que materialice el cumplimiento del acuerdo plenario adoptado en el año 2009 para tirar la nave, construida en el año 2003 y que urbanísticamente está fuera de ordenación. El concejal de Economía, Alejandro Langtry, asegura que se mantienen las negociaciones con los operadores para tratar de buscar una solución satisfactoria para ambas partes.
La última reunión se produjo, según apuntó el edil, el pasado mes de septiembre. En el proceso, apuntó Langtry, “hay tiras y aflojas”. Aún así, el titular del área de Economía no oculta su empeño en llegar a un consenso “para evitar tener que acudir a un procedimiento reglado, que sería más incómodo para todos”. Esta vía, según explicó el concejal, no sería otra que la emisión de un decreto –previsiblemente a través de Alcaldía– que permitiese acometer las obras de demolición pendientes. “Es fácil hacer un decreto, pero no es lo mejor para el Concello, porque genera crispación, ni para los operadores, que bastante perjudicados están para que el Concello los perjudique todavía más”, indicó.
Langtry destacó la importancia de “hacer cuadrar los intereses de las dos partes” pero reconoció las dificultades de un proceso de estas características. “Nunca es fácil llegar a un acuerdo pero en este caso, además, los negocios que están trabajando en la nave provisional están funcionando bien y cualquier posible traslado les provoca una incertidumbre de cara al futuro que es comprensible”, aseguró el concejal.
El edil aseguró que “nosotros lo que queremos es que se vayan a un sitio en el que estén a gusto, pagándoles los gastos del traslado y sin ocasionarles nada gravoso porque ellos no tienen culpa de lo que está pasando”.

El Concello apura negociaciones para evitar demoler la nave provisional con un decreto