El barrio de Caranza, protagonista en las actividades de ayer por el Día Mundial de la Arquitectura

Mercado de Caranza
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Las actividades organizadas por la delegación ferrolana del Colexio de Arquitectos de Galicia con motivo del Día Mundial de la Arquitectura se centraron nuevamente ayer en el barrio de Caranza. Las charlas se celebraron en la sede de la delegación ferrolana del COAG  y fue en este escenario en el que se expusieron los temas incluidos en el programa de actividades, que culminará hoy.
Bernardo Rego, como portavoz de la asociación López Bouza, expuso en su intervención de ayer la lucha de varias entidades de Caranza por dinamizar el mercado del barrio, una de las infraestructuras en torno a la cual consideran que debe girar la actividad del mismo. Rego explicó cómo cuando se inició el proceso de asambleas de participación ciudadana, en el anterior mandato municipal, los vecinos denunciaron el abandono del inmueble. Posteriormente se organizaron unas jornadas –con la propia participación del Colegio– sobre el futuro de las instalaciones, aunque la falta de actuaciones llevó a la asociación López Bouza y a otras del barrio a convocar una serie de concentraciones de protesta que se desarrollaron hasta hace unos meses en demanda de la revitalización del mercado. Recientemente el Concello ha anunciado una inversión para hacer frente a las deficiencias detectadas en una inspección de la Xunta, si bien esta intervención no responde al proyecto global demandando por las asociaciones.
Si ayer el mercado de Caranza fue el protagonista, en la jornada del pasado lunes se profundizó en el tema de los huertos urbanos. En representación del colectivo que trabaja en los localizados en el mencionado barrio, André Martínez recordó que la iniciativa constituye un movimiento a nivel mundial para luchar contra las multinacionales y para reclamar, dijo, “a soberanía alimentaria”. Esta última propuesta defiende el hecho de que sean los propios ciudadanos quienes ostenten el control sobre la producción de alimentos.
En los huertos urbanos de Caranza, localizados en las inmediaciones de la ermita del barrio –en terrenos de la Autoridad Portuaria de Ferrol-San Cibrao–, se contempla una superficie que se trabaja de modo solidario y otra considerada propiamente como huerto urbano, de la que se ocupa la gente a título particular. En las primeras, señaló André Martínez, “todo o mundo traballa, repartimos a colleita e as decisións tómanse en asembleas”. La iniciativa, solicitada al Concello en el proceso de Participación Ciudadana, está abierta a todos los interesados.
En la sesión del lunes también impartieron una charla representantes de la Asociación para a Custodia do Bosque Atlántico, Bétula, que apuesta por proteger zonas con bosques autóctonos o en las que se localicen petroglifos, castros, etc. n

El barrio de Caranza, protagonista en las actividades de ayer por el Día Mundial de la Arquitectura