La OCDE mejora la perspectiva de España pero avisa sobre las pensiones

El secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, durante su discurso | etienne laurant (efe)
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La OCDE revisó ayer al alza las previsiones económicas para España este año y el próximo, pero lanzó una seria advertencia sobre la marcha atrás en la reforma de las pensiones porque amenaza, a su juicio, su sostenibilidad financiera a largo plazo.
En su informe semestral de perspectivas, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) aumenta las cifras de crecimiento del producto interior bruto (PIB) español al 2,8% en 2018 y al 2,4% en 2019.

Eso supone, respectivamente, cinco y tres décimas más que lo que había anticipado en noviembre, una de las mayores correcciones de los países miembros, que colocará a España bien por delante de la media de progresión en la zona euro, del 2,2% este año y del 2,1% el próximo. Las cifras de la OCDE sobre España van en la línea de las de la Comisión Europea (había estimado un 2,9% en 2018 y un 2,4% en 2019), con las del Fondo Monetario Internacional (2,9% y 2,2%) y con las del propio Gobierno (2,7% y 2,4%).
Una de las razones de esta revisión es que los autores del estudio consideran que se han contenido las consecuencias económicas de la incertidumbre política en torno a Cataluña, que en noviembre había empeorado.
Detrás de esa recuperación “robusta y equilibrada” está el buen comportamiento del consumo privado, así como el tirón de la inversión y de las exportaciones, factores que se van a moderar este ejercicio y el que viene.

El informe refleja que continuará la disminución del déficit público, que tras el 3,1% del PIB en 2017 caerá al 2,4% en 2018 (dos décimas menos de lo estimado por Bruselas) y al 1,5% en 2019.
A ese respecto, los autores insisten en que para reducir el peso de la deuda pública el Gobierno debería ajustarse a sus objetivos de medio plazo. Y ahí es donde para la organización resulta “clave” la aplicación de la reforma de las pensiones, cuya entrada en vigor ha quedado aplazada con el acuerdo que el Gobierno estableció con el PNV para sacar adelante los Presupuestos de 2018. Preguntado sobre esa cuestión, el economista jefe de la OCDE, Álvaro Pereira, hizo hincapié en que si su financiación no es viable a largo plazo, “alguien tendrá que pagar la factura”, y si no es con cotizaciones, será con impuestos que amputarán el gasto público en otras partidas.

La OCDE mejora la perspectiva de España pero avisa sobre las pensiones