El acusado de apología del yihadismo no declará en la Audiencia Nacional

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Octavio Cadelo, el vecino de Narón acusado de divulgar propaganda de grupos yihadistas y de amenazar e injuriar a jueces y fiscales de la Audiencia Nacional no acudirá finalmente a declarar hoy ante este tribunal y tampoco lo hará mediante videoconferencia, tal y como pretendía. 
Este gerente de una tienda de serigrafía en Narón alegó no tener medios económicos para asumir el desplazamiento hasta la capital madrileña y asistir a la vista que estaba programada para las diez de esta mañana.
Su incomparecencia, le habían advertido, podría llevar al magistrado del caso a emitir una orden de busca y captura con su consiguiente detención e ingreso provisional en prisión, requiriendo la celebración de la preceptiva audiencia. Pero finalmente ayer, a última hora de la tarde, su abogada de oficio en Madrid le comunicó que la Audiencia había decidido que, al tratarse de un delito con una pena inferior a dos años, el juicio se celebrará en ausencia del acusado.

injurias y amenazas
Pocas horas antes de conocerse esta noticia, Cadelo publicaba un video en su canal de Youtube en el que invitaba a las fuerzas del orden a detenerlo y llevarlo ante el juez para poder “humillarlo públicamente”, además de proferir violentas amenazas contra Ignacio Cosidó, director general de la Policía –dice que se va a hacer “una copa vikinga con su cráneo para beber vino–. Precisamente, este tipo de amenazas contra miembros de la judicatura del Estado forman parte del atestado policial que el ministerio público presentó ante el juzgado central de instrucción de la Audiencia Nacional. En él se recogen declaraciones que Octavio Cadelo realizó a lo largo del último año en diferentes plataformas digitales.
“Este palo se lo voy a meter por el culo a Pedraz y le voy a dar vueltas. Y a la fiscal Dolores Delgado la voy a atar y la voy a mallar en el culo hasta dejárselo en carne viva”, proclama en uno de esos videos mientras sostiene una estaca, según recoge el informe del Ministerio de Interior.
Los investigadores también advierten un incremento de la agresividad en sus publicaciones desde su detención el 11 de agosto del pasado año por vender y publicar en la red camisetas con emblemas de grupos yihadistas y escenas de decapitaciones, un delito por el que fue puesto en libertad con cargos. 

un individuo peligroso
Los investigadores encargados del caso inciden en su informe en el pasado militar de este hombre, al cual se le requisó un cuchillo táctico utilizado por cuerpos militares de marinería. Todo esto –insiste el atestado– es “altamente preocupante” y lo convierte en un individuo “peligroso para los demás miembros de la sociedad” y cuyo ánimo es “alterar la paz social”. 
A estas acusaciones se suman las de realizar actos de menosprecio y humillación hacia las víctimas del terrorismo, tanto yihadista como etarra –de forma reincidente– o calumniar a la Audiencia Nacional y a algunos de sus miembros. Por todo ello, la Fiscalía ha solicitado para este vecino de Narón una pena de dos años de prisión.
Unos cargos que no parecen preocupar en exceso a Octavio Cadelo, aunque sí ha expresado su hastío por este proceso, que dice no sostenerse judicialmente. En el videoblog publicado ayer proclamaba con absoluta seguridad no solo que saldrá impugne del caso, sino que tendrán que indemnizarlo por daños y prejuicios. 
Tras conocer que finalmente no será llevado a la fuerza ante juez, el acusado manifestó que “se queda mucho más tranquilo”, porque esta semana tenía “mucho chollo” en su tienda de serigrafía y temía no poder hacer frente a tal carga de trabajo si le hubiesen obligado a viajar.

El acusado de apología del yihadismo no declará en la Audiencia Nacional