Navantia acepta las exigencias del comité sobre las incorporaciones

Navantia a manfiestación do sector naval
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La gerencia de las factorías de Navantia en la ría de Ferrol aceptó finalmente la totalidad de las exigencias planteadas desde los sindicatos para la reanudación del proceso de recepción de nuevas incorporaciones. Este procedimiento, paralizado desde finales del año pasado, responde a la política de renovación de plantillas del Plan Estratégico del grupo naval, firmado en noviembre de 2018.

El anuncio, realizado por el presidente del comité de empresa de Navantia Ferrol, Javier Galán, tuvo lugar en el marco de la última protesta de los trabajadores de las factorías de la ría, que por tercer jueves consecutivo volvieron a salir a la calle para reivindicar un contrato puente que evite la parálisis de las instalaciones hasta el inicio de la construcción de las fragatas F-110.

Galán apuntó que la semana anterior se había “tomado [la] decisión” de establecer una fecha límite –hoy, día 6–, “cunha serie de cuestións que formulabamos e coas que a dirección en ningún caso estaba de acordo”. Sin embargo, explicó, tras la reunión de la gerencia del pasado miércoles en las instalaciones de Fene, “para a nosa sorpresa (...) a directora de Recursos Humanos acepta todos e cada un dos requisitos que nos propuxemos”. El presidente del comité recordó muchos de los puntos de fricción entre la parte social y la gerencia de los astilleros, como la no publicación de una relación de admitidos y excluidos con una causa específica o la presencia de representantes sindicales en los procesos de selección.

Así, se acordó que serían revisadas todas las reclamaciones de cara al próximo lunes, momento en el que se alcanzará “unha resolución” al conflicto. En este sentido, Galán apuntó que “neste caso está claro que quen estaba paralizando as novas incorporacións (...) era a propia dirección, ao tratar de impedir a nosa participación, que acadaramos as dúas partes en Madrid”.

Gran seguimiento
En cuanto a la protesta, las malas condiciones meteorológicas no lograron refrenar los ánimos de los dos millares de trabajadores que secundaron la manifestación. A pesar de que en un inicio se había planteado posponerla, una última asamblea a las puertas del astillero ratificó la necesidad de volver a tomar las calles para reclamar el mencionado contrato puente.

De este modo, en torno a las 10.45 horas la gran comitiva partió de la puerta de la antigua Bazán, avanzando por la calle Irmandiños hasta llegar al muelle y de ahí a la entrada a la autopista, que fue ocupada hasta la rotonda de Basanta. Una vez allí, los manifestantes viraron hacia San Xoán, marchando por la carretera de Castilla y, finalmente, por las calles de A Magdalena hasta retornar al astillero.

En cuanto al demandado contrato de un nuevo buque logístico para la Armada, un navío que sustituiría al “Patiño”, el presidente del comité de empresa apuntó que en el Plan Operativo de Empresa (POE) de Navantia –un documento en el que se recogen “pautas de posibilidades”– se contemplaba como un potencial contrato el nuevo AOR.

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