El Tribunal Supremo estudia el recurso de casación de la defensa en el caso del atropello de Cedeira

Paseo del puerto de Cedeira
|

El recurso de casación interpuesto por la defensa de Maximino Caruncho Pérez, el empresario cedeirés acusado por el atropello mortal de su convecino Juan José García Cheda, ocurrida el 10 de agosto de 2012, ya se encuentra en manos del Tribunal Supremo. De hecho, la Audiencia Provincial de A Coruña ha emplazado ayer al abogado de la acusación particular, José Luis Gutiérrez Aranguren, a personarse ante el Supremo.
El recurso de la defensa se dirige contra el auto de apertura de juicio por parte de la Audiencia coruñesa y alega vulneración de los derechos fundamentales a un juicio con todas las garantías y a un juez imparcial.
El abogado de Maximino Caruncho insiste en que el enjuiciamiento de su representado es competencia del tribunal del jurado y no de la Audiencia, habida cuenta de que este órgano fue el que decidió la apertura de juicio en base a todo lo practicado en el sumario, hecho que, en su opinión, puede llevar a pensar que se está poniendo en entredicho su necesaria imparcialidad. En este sentido, alega que, si bien es cierto que dicha decisión se adoptó conforme a la normativa de legalidad ordinaria aplicable, también lo es que tales normas fueron redactadas en junio de 1932, con un único párrafo añadido posteriormente, por lo que, según la defensa, son preconstitucionales y claramente contrarias a la Constitución, en concreto al derecho fundamental a un proceso con todas las garantías.
La acusación particular ya se pronunció inicialmente contra el citado recurso, bajo el argumento de que el auto de la Audiencia es un mero acto procesal que no prejuzga ni condiciona la opinión del tribunal.
En cuanto a la competencia, tanto la Fiscalía como la acusación particular sostienen que  Maximino Caruncho tiene que ser juzgado por magistrados de la Audiencia y no por un jurado popular por la existencia de un supuesto delito contra la Administración de Justicia, además del de presunto asesinato. El fiscal solicita 21 años de prisión y la acusación pide 24.

El Tribunal Supremo estudia el recurso de casación de la defensa en el caso del atropello de Cedeira