Las procesiones de Semana Santa tienen su réplica en miniaturas de plomo

Exposición del Cristo de la Amargura en la calle Real
|

La Agrupación Musical Virgen de la Amargura nos acerca a una Semana Santa de la que bebe sus fuentes la ferrolana, las procesiones andaluzas.
Una exposición de más de 1.500 miniaturas realizadas artesanalmente en plomo y pintadas de forma individual, obra del ferrolano Eduardo Alonso Barajas, forma parte del contenido de la muestra que la banda tiene abierta al público en el número 128 de la calle Real, durante toda esta Semana Santa, en horario de mañana y tarde.
La relación de Eduardo Alonso Barajas con la realización de miniaturas se remonta al año 87, cuando empezó a realizar sus primeros penitentes en escayola, para pasarse después al plomo. Figuritas de unos 100 gramos que superan la tonelada en cada exposición recrean, en palabras del autor, “un pueblo imaginario del sur”, donde la Semana Santa se escribe con mayúsculas.
En la muestra aparece desde la catedral hasta iglesias menores en cuyo interior se encuentra el sacerdote oficiando misa a los feligreses, hasta parques con gente leyendo el período, paseando o comprando globos.
Pero en torno a este pueblo, están las protagonistas, las llamativas procesiones a las que no les falta detalle. Tronos con los correspondientes adornos y la imágenes calcadas de las reales, el Consejo de Cofradías dando paso a los tronos a la catedral, los palcos oficiales de autoridades  con el pertinente público, los cámaras e televisión grabado los desfiles o las diferentes bandas que acompañan a cada paso.
La Semana Santa recreada tiene también su toque ferrolano, el nombre de las calles, que, como explica Alonso Barajas, son reconocible por los ferrolanos de siempre, ya que representan motes o nombres de personas y personajes locales –calle Churrito, Perales, etc–. 
Las calles cuentan con sus propias farolas isabelinas, talladas también en plomo y que aportan una minuciosidad que se puede ver en cada rincón del escenario expuesto.
Esta Semana Santa no es la única obra con la que cuenta este autor, que tiene en su vivienda la recreación de todas las procesiones ferrolanas, que quizá puedan ser expuestas en verano de la mano de la Junta General de Cofradías. Pero además, escenas tan curiosas como la caza del zorro, la flota de barcos españoles o los campamentos napoleónicos –que bien podrían formar parte de los actos de la Batalla de Brión– son solo algunos ejemplos de la riqueza en plomo de este ferrolano, que asegura que solo en soldaditos puede tener hasta 3.000 piezas. El secreto no es oro que el trabajo y la paciencia y, como explica él mismo, “disfrutar con los juguetes que no tuve de niño”.

recorrido por la historia
Además de la muestra de este artista, la exposición de la Agrupación Musical de la Virgen de la Amargura ofrece mucho más al visitante.
Desde joyas como la única corneta que se conserva de la Banda de Cornetas de Bazán, que desapareció en los años sesenta, hasta cruces concedidas por diferentes cofradías de toda España en las que actuó la Virgen de la Amargura o partituras de marchas propias.
Un valor especial tienen también la muestra fotográfica de instantáneas de la Semana Santa, que permiten recordar imágenes que ya no se pueden ver en estos desfiles procesionales, desde tallas o tronos que ya no salen a la calle y que fueron destruidos hasta imágenes de la ciudad de Ferrol como el Ayuntamiento recién inaugurado. Bandas desaparecidas como las de artillería o tronos que procesionaron durante pocos años como la Cena de San Roque lucen en las paredes para disfrute de ferrolanos y visitantes durante esta Semana Santa.

Las procesiones de Semana Santa tienen su réplica en miniaturas de plomo