Un inquilino de Ortigueira deja sin pagar su casa atestada de desperdicios

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Un vecino del municipio de Ortigueira se ha visto obligado a denunciar públicamente a su antiguo inquilino, desahuciado por impago, tras dejar éste la vivienda en un estado ruinoso. El arrendatario, un hombre de 59 años también habitante de la localidad, habría acumulado durante meses montañas de basura en grandes bolsas plásticas que tenía guardadas por toda la casa.
Según informa el propietario, tras varios meses sin pagar, decidió rescindir el contrato que tenía con él, logrando obtener las llaves por medio de los Servicios Sociales. Al acceder a la vivienda para comprobar su estado, el arrendador descubrió no solo que todo estaba cubierto de detritus, sino además los cadáveres de cuatro gatos. De acuerdo con el propietario, cuando el inquilino abandonó la casa la dejó completamente sellada con los animales dentro. Los felinos, hambrientos, habrían roto las bolsas y esparcido la basura por toda la vivienda en busca de comida, pero es posible que fuese la falta de agua lo que provocó el fallecimiento de los mismos. La segunda planta del edificio, situada en las inmediaciones de la calle del Príncipe, era utilizada como arenero para los gatos.
De acuerdo a la Policía Local de Ortigueira y los Servicios Sociales, al tratarse de una disputa entre particulares no pueden hacer nada, aunque son conocedores del caso. Por su parte, el propietario ya interpuso una denuncia el pasado 10 de julio ante el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona), aunque descarta llevar el caso a juicio al solo tener este una pensión no contributiva.
Los servicios de sanidad no han considerado el caso como de peligro para la salud pública al darse en el interior de una vivienda, por lo que únicamente han proveído al dueño de cinco contenedores de basura, teniendo él que realizar por su cuenta las labores de limpieza.

Segundo caso en dos meses
Hace poco más de un mes se dio una situación muy similar en el Ensanche A de Ferrol, cuando los propietarios de un piso rescindieron el contrato de una jóven pareja tras tres meses sin pagar el alquiler.
Tras abrir las puertas se lo encontraron completamente inundado de basura, con cientos de bolsas acumulándose por los pasillos, montañas de cajas de pizza y un olor nauseabundo que podía percibirse desde la calle. l

Un inquilino de Ortigueira deja sin pagar su casa atestada de desperdicios