Los comedores escolares se organizan y amplían el número de monitores

CEIP Cruceiro de Canido Actividad de desayunos saludables
|

Los comedores escolares de los CEIP de la ciudad naval podrán comenzar a funcionar desde el primer día en el que de comienzo el curso escolar. Para ello, desde el ejecutivo local, a través del área de Educación, se ha acordado con la empresa que gestiona este servicio –Serunión–, así como con representantes de las directivas de los centros y de las Anpas una serie de medidas que pretenden, partiendo como mínimo del protocolo obligatorio que rige, mejorar la seguridad de los niños en estos tiempos de pandemia.

La ampliación del número de monitores, el establecimiento de sitios fijos para el alumnado, el uso de mascarillas y control de medidas de desinfección son algunas de las cuestiones sobre las que ayer hicieron hincapié tanto el alcalde de Ferrol, Ángel Mato, como el concejal de Educación, Antonio Golpe.

El protocolo establecido, como indicó el regidor local, pretende, “garantir desde o primeiro día lectivo o cumprimento do establecido polo goberno autonómico nos comedores e recolle, ademais, medidas para que se leve a cabo coas maiores garantías de seguridade, como é o reforzo do persoal nos comedores”.

En este sentido, Mato explicó que se incrementará el número de personas de vigilancia –monitores– en los comedores, de modo que como mínimo haya dos en cada centro para atender a los servicios de comida y desayuno que se prestan. A partir de esa cifra mínima, dependiendo del número de comensales inscritos, se irán ampliando los monitores que se necesiten.

Con esta medida, como indicó el regidor, se pretende que se pueda atender en todo momento al alumnado y controlar las medidas de higiene y cumplimiento de las normas y nunca queden solos en caso de cualquier incidencia. Además, aunque el comedor escolar concluye su horario a las 15.30 horas, con el fin de favorecer la conciliación familiar y escolar se prolongará hasta las 16.00 horas si así lo necesitan los padres, teniendo en cuenta, además, que las actividades extraescolares no se desarrollarán a continuación, como sucedía en años anteriores.

El aumento de medidas de protección y de monitorado supondrá, indicó Mato, un incremento de los gastos que asume íntegramente el Concello y que se estiman en un 30% más. En esta cuestión hizo también hincapié el edil de Educación, Antonio Golpe, señalando que “desde o minuto un o goberno deixou claro que os rapaces son a prioridade e non se pode repercutir ás familias dada a situación actual, manténdose os prezos do ano 2019-20”.

Trabajo colaborativo

Para organizar el funcionamiento de los comedores se ha estado en contacto tanto con los centros escolares como con las asociaciones de padres y así Antonio Golpe aseguró que “o Concello vén traballando coas direccións dos CEIP desde hai dous meses a través de cuestionarios individuais sobre necesidades e intereses así como dos espazos que cada centro posúe para servir os almorzos e xantares ademais dos propios comedores, co obxecto de contar con espazos e distancias suficientes para prestar os servizos”.

Una vez obtenidos los datos particulares, el área municipal de Educación celebró varias vídeo-reuniones técnicas con las direcciones de los centros y con la empresa responsable del servicio de comedores, con el fin de que “o comedor ofreza a máxima seguridade para o alumnado e que sirva de apoio ás familias”.

Precisamente para mantener, en la medida de lo posible, la seguridad, desde el ejecutivo local se explicó que se analizarán diariamente las necesidades de los monitores en función del número de alumnado usuario y habrá, además, una “permanente” atención a los niños en cuanto a las medidas de higiene e utilización de gel hidroalcohólico al comienzo y durante el servicio de comedor. Cada alumno dispondrá de su espacio prefijado teniendo en cuenta los criterios de organización establecidos por las direcciones para los comedores gracias a la reserva y utilización del comedor por usuarios fijos y non esporádicos.

Con el fin de facilitar que se mantengan unas medidas de seguridad, el servicio de comedor no contará con la posibilidad de acudir sin previo aviso, sino que los niños deberán usar el servicio en días fijos, tal y como establece el protocolo acordado para garantizar grupos de usuarios estables.

Además, las entradas y salidas de las salas de comedor serán escalonadas y dependiendo del volumen global de usuarios se contempla la posibilidad de desdoblamiento del servicio en dos salas con fin de que se puedan respetar las distancias exigidas entre el alumnado y entre las mesas en todos los centros. De ser así habrá personal diferente y específico en cada sala.

Como no podía ser de otro modo, el protocolo contempla, asimismo, el uso obligatorio de mascarillas para el alumnado, de las que se prescindirá exclusivamente en el momento de comer. El personal encargado del servicio no se retirará la protección en ningún momento.

Este mismo personal será el encargado de limpiar y desinfectar las instalaciones empleadas para comer y desayunar utilizando productos adecuados que son proporcionados por la Consellería de Sanidade.

El protocolo busca evitar aglomeraciones, por lo que se establece también una forma de salida una vez que se acaben las comidas, de modo que se evite la realización de actividades grupales y se podrá contemplar el uso de instalaciones al aire libre siempre bajo las indicaciones de cada centro educativo y respetando los mismos espacios de los que los usuarios hacen uso durante el horario escolar. l

Los comedores escolares se organizan y amplían el número de monitores