Espinosa: “El desinterés por lo que ocurre en el exterior es evidente”

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Los periodistas gallegos premiaron a Javier Espinosa, Ricardo García Vilanova y Marc Marginedas con el José Couso de Liberdade de Prensa, un galardón que los dos primeros recogieron ayer en el Jofre (Marginedas no pudo asistir). Es un reconocimiento por informar de los conflictos desde el terreno, pese a la precariedad laboral, al peligro que corren sus vidas (los tres fueron secuestrados en Siria) y al peso cada vez menor de la información internacional en los medios. “El desinterés sobre lo que ocurre en el exterior es evidente y cuando el conflicto se extiende en el tiempo es todavía mayor”, comentaba Espinosa en la recepción que se les ofreció en el Concello de Ferrol durante la mañana. “A un porcentaje muy pequeño de la población le preocupa lo que pasa en Siria. Con Irak sucedió igual, a partir del segundo o tercer año la presencia de periodistas era mínima. La ausencia de información sobre lo que está ocurriendo hace que las pobres víctimas del conflicto ni siquiera tengan la opción de quejarse”.
Espinosa defendió la necesidad de informar desde donde se producen los acontecimientos y recordó que José Couso murió “mientras documentaba un conflicto, el de Irak, que ha costado cientos de miles de vidas y cuyos efectos seguimos sufriendo hoy, sobre todo los iraquíes”. Denunció la cada vez mayor indefensión de los periodistas en estas zonas, ya que se recurre a “freelance”, gente que no está respaldada por una relación laboral con un medio de comunicación fuerte, sino que vende sus reportajes escritos y gráficos como autónomo. “Más del 90% de la cobertura en Siria se hace por ‘freelance’, cuando no directamente por activistas y no por periodistas”.
Precisamente en esta situación se encuentra Ricardo García Vilanova, fotógrafo que durante el tiempo que estuvo secuestrado, al no poder trabajar, no recibió ningún ingreso, y al que ahora sus amigos quieren ayudar a través de diversas iniciativas con las que sufragarle un equipo nuevo. “Te encuentras desprotegido. Yo tuve la suerte de que se han montado un par de campañas para recaudar fondos y paliar el descalabro”, apuntó. Agradeció el premio y quiso llamar la atención sobre la “burbuja” en la que vive la sociedad occidental respecto del resto del mundo. “Me gustaría que este premio sirviera para ser conscientes de la situación actual en Siria”, afirmó.
También tuvieron palabras los premiados para el periodismo en España, que camina “hacia el barranco” y “hacia la desaparición total”. Espinosa, que vive desde hace años fuera del país, denunció las presiones cada vez mayores económicas y políticas y el deterioro de la democracia cuando no se cubre “la realidad social del país”. “Cada vez que vengo me deprimo más, me parece terrorífico lo que está pasando”, comentó.
Y precisamente sobre el periodismo en casa trató la intervención de Patricia Hermida en la ofrenda floral en la escultura Ás Ceibes, de Manuel Patinha, en el Cantón, ya por la tarde. Su discurso en una “xornada de loita” denunció despidos, expedientes de regulación de empleo, jornadas laborales interminables, desaparición de cabeceras y delegaciones, salarios míseros, intrusismo profesional y también las presiones políticas y económicas de instituciones y empresas a través de la inserción o no de publicidad en los medios e incluso con “elección do redactor para facer a noticia”. Un panorama que definió como “a peor das reconversións”.

marginedas, por vídeo
El acto de entrega del premio en el Jofre, con presencia de diversas autoridades gallegas, discurso enviado por Rosa Aneiros y concierto final de la Real Filharmonía, contó con la intervención, a través de un vídeo, del otro premiado, Marc Marginedas. Agradeció la concesión de un galardón que lleva el nombre de José Couso y que supone un “acicate” para seguir ejerciendo su profesión en zonas de conflicto y con la libertad de expresión amenazada. Quiso recordar que los periodistas “estamos aquí para dar voz a los que no la tienen” y que es la población siria la que sufre las consecuencias de una guerra “que corre peligro de caer en el olvido”. Habló de más de 150.000 muertos y tres millones de desplazados.
De ellos también se quiso acordar Espinosa (pareja de la premiada el año pasado con el Couso, Mónica García Prieto) en el Jofre. “Todos sabíamos que si la guerra de Siria se dejaba abandonada iba a terminar en el caos más absoluto. El país está totalmente sumido en una catástrofe de la que no podrá salir en muchos años y de la que tardará décadas en recuperarse”.

Espinosa: “El desinterés por lo que ocurre en el exterior es evidente”