Miguel Castro | “Veo que la lectura de ‘Lodo’ crea emociones; y para mí eso es muy importante”

Miguel Castro, con su novela corta “Lodo” | daniel alexandre
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Una conversación con Erikka, su peluquera, se convertiría, hace ya cerca de dos años, en el germen de la novela corta con la que Miguel Castro (Ferrol, 1979) debuta ahora como escritor.

La historia trasladada entonces al papel quedó alojada, en forma de borrador, en el blog del autor, donde parecía destinada a morir. Su suerte cambió cuando decidió empezar a “moverla” entre sus conocidos. Quería saber si gustaba.

A Ana Fernández, de Edicións Imaxinarias, una de las personas a cuyas manos llegó la obra, le encantó. Tanto, que varias semanas después de haberla leído, ella y su compañero de editorial, Andrés, animaron al autor a publicarla.

“Lodo”, en las librerías desde hace poco más de una semana, ha vendido ya más de doscientos de los trescientos ejemplares que forman parte de esta primera edición. Y su autor no puede estar más contento. “Las impresiones de la gente están siendo todas muy positivas. Es lo primero que publico y tenía un poco de miedo ante la respuesta, pero está siendo maravillosa”, comenta este maestro vocacional y colaborador desde muy joven en diferentes movimientos socioculturales ligados a su ciudad natal.

Dibujos

Acompañan al texto las ilustraciones de otro ferrolano y “amigo”, Víctor G. Novás. “Le dije que leyese el texto y, de repente, a las dos semanas, llegó con las diez ilustraciones. Eligió las que él quiso y todas me encantan”, destaca. En ellas aparecen representadas, con un claro tinte abstracto, algunas de las escenas de los protagonistas de la obra, una familia del siglo XXI “atrapada en las complejidades y vicisitudes” de la época en la que vivimos.

La difícil conciliación laboral y familiar; la obligada soledad que esta, con frecuencia, provoca en las partes afectadas; la presión sobre las expectativas que la propia sociedad genera, a menudo, en los individuos; la educación; o el amor, representado en algunas de sus múltiples versiones, son algunas de las cuestiones sobre las que “Lodo” invita a reflexionar a través de los personajes de Ana y Marco y su pequeña Lara.

Una novela intimista, “muy femenina”, en la que Castro ha tratado de plasmar, a través de la figura de Ana, “frases de muchas mujeres que he escuchado y que le han ido dando personalidad al personaje”, explica el autor. “La gente que la ha leído me dice que es una novela emotiva, intensa...; estoy viendo que su lectura crea emociones, y eso me parece muy importante”, añade. Para él, la palabra que define a “Lodo” es “esperanza”, ya que los protagonistas están haciendo un esfuerzo muy grande por su familia.

“La palabra es esperanza porque, creo que nos pasa a todos, que nos esforcemos no quiere decir que vayamos a lograr algo; pero que nos esforcemos sí que implica que siempre habrá una esperanza si apostamos por las cosas y por un futuro mejor”.

Con su primera novela ya en las librerías, el autor ferrolano sigue inmerso en el proceso de creación de la que será su segunda obra, más extensa.

Miguel Castro | “Veo que la lectura de ‘Lodo’ crea emociones; y para mí eso es muy importante”