Ilusión y cambios en el inicio de la campaña de Toimil

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Un esguince en un dedo de la mano de lanzamiento le amargó el final de la temporada 2018. La 2019 la pasó renqueante recuperándose de una rotura en el ligamento cruzado de su rodilla que la obligó a pasar por el quirófano. Pero 2020 va a ser su año. Así lo siente Belén Tomil, la lanzadora mugardesa que trabaja en el Centro de Alto Rendimiento de León desde hace algunos años y que está metida de lleno en la preparación de una temporada en la que, con ánimo renovado, confía en recuperar las buenas sensaciones y ubicarse de nuevo en sus mejores marcas.

Tanto es así, que la plusmarquista gallega se siente preparada física y mentalmente para afrontar un importante reto en su carrera: cambiar la técnica de lanzamiento. “Toda la vida lancé lineal y ahora llevo más de un mes probando giratorio”, explica con una emoción en la voz que delata la ilusión con la que afronta esta transición y lo bien que últimamente se encuentra en el foso. 

Confianza
Lo hace, eso sí, sin presión –“me daré de margen hasta la pista cubierta y si veo que no llego con una técnica decente, volveré a lo de antes para las esas competiciones y después ya se verá”, advierte–, aceptando el reto que su entrenador le propuso viendo que “en el último Mundial de Doha se vio que muchos atletas importantes están empezando a emplear el giratorio y parece que lanzan más, aunque todo depende de la persona, sus condiciones físicas para generar fuerza...”

En este proceso de prueba-error anda inmersa Belén Toimil, a la que su experiencia como lanzadora de disco, le está ayudando en el tránsito –“aunque no soy muy buena girando”, bromea–. Ahora se trata de “ir corrigiendo pequeñas cosas. Me motiva bastante. Miro vídeos de atletas de nivel que tienen el giratorio superasentado y después compruebo mis fallos. Aunque me crea un poco de incertidumbre, más que como algo que me asusta, me hace ilusión”, resume la lanzadora de Mugardos.   

Con los Juegos Olímpicos de Tokio'20 en el horizonte, la temporada de las principales figuras del atletismo nacional estará mediatizada por la cita olímpica. Ella, por el momento, no piensa en ella. Su mentalidad está en lanzar lo máximo "y ojalá pueda, pero la mínima es muy alta y no me pongo expectativas". Por eso, más que en grandes retos, piensa en otros más modestos, como la Copa de Europa de Lanzamiento, el Europeo de finales de agosto en París pero, sobre todo, en acercarse de nuevo a esos 17,38 que logró lanzar hace un par de años. 

El pasado ejercicio, cuando su rodilla le dio tregua, se fue hasta los 16,77 metros en el Nacional al aire libre y ese registro es el que más esperanzas le da de cara al arranque de las competiciones.
Se siente fuerte física y mentalmente y a ello la ha ayudado también un cambio en sus hábitos alimenticios que Toimil no pasa por alto. Se ha puesto en manos de una nutricionista y "me siento más ligera. Como más sano, más equilibrado y, sobre todo, en función de los nutrientes que necesito para mi actividad”. 

Belén Toimil quiere hacer del 2020 su gran año.

Ilusión y cambios en el inicio de la campaña de Toimil