Rajoy dice que se equivocó al confiar en Bárcenas, aunque no encubrió a un presunto culpable

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, comparece ante el pleno del Congreso con el objeto de ofrecer su versión del caso Bárcenas, hoy en el Palacio del Senado. EFE
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El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha reconocido hoy que se equivocó al mantener la confianza en el extesorero de su partido, Luis Bárcenas, alguien que cree que ha demostrado "que no la merecía", aunque ha recalcado que no ha cometido "el delito de encubrir a un presunto culpable".

"Me equivoqué. Lo lamento, pero así fue", ha señalado en su comparecencia en el Congreso durante la que ha citado explícitamente en varias ocasiones el nombre de Bárcenas y al que ha dicho que dio crédito porque carecía de razones para dudar de su inocencia.

Rajoy ha señalado que en las primeras acusaciones a Bárcenas no había motivos claros para creer en ellas y sí para pensar que se estaba ante un acoso injusto y, por tanto, creyó en la inocencia del extesorero como lo habría hecho en la de cualquiera que se encontrara en un trance semejante.

"Carecía de razones para dudar de su inocencia, así que me fié de él y le apoyé", ha explicado Rajoy antes de precisar que siguió haciéndolo hasta que se confirmó la existencia de sus cuentas millonarias en Suiza y, por tanto, "un hecho ilegal que no admitía dudas".

Ante ello, ha recalcado: "Y este ha sido todo mi papel en esta historia. ¿Me equivoqué al confiar en una persona inadecuada? Sí. Cometí el error de creer a un falso inocente, pero no el delito de encubrir a un presunto culpable. ¿Me engañó? Sí. Lo tenía muy fácil. Yo no condeno a nadie de manera preventiva".

Ha garantizado que en el PP se ha pagado "en blanco", que no se ha llevado una doble contabilidad ni "se oculta ningún delito".

"Se han pagado sueldos, sí, se han pagado remuneraciones complementarias, sí, se han pagado anticipos por gastos inherentes al desempeño del cargo, también, como en todas partes. Es de justicia", ha agregado.

En relación a los llamados papeles de Bárcenas sobre una supuesta contabilidad B en el PP, ha dicho: "Estamos ante una asombrosa e imaginativa colección de falsedades como el tiempo y la Justicia demostrarán".

"Mis declaraciones de la renta y patrimonio de los últimos diez años están a la vista de todo el mundo, me parece que tienen bastante más valor que un renglón escrito al vuelo en un papel arrugado", ha aseverado Rajoy", quien ha renunciado entrar en el juego del "y tú más" criticando hoy los escándalos de corrupción de otros partidos.

Ha instado a los socialistas a evitar el ridículo de decir que le han llevado a la Cámara "a rastras" y ha considerado "imposible" satisfacer con sus explicaciones a quienes proclamaban de antemano que no se corresponden con la verdad y anunciaban que, diga lo que diga, reclamarán su dimisión.

De forma especial, ha criticado que se utilices un cauce constitucional como la moción de censura "de forma torticera" e "irreflexiva" y ha advertido al líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, de que no le amenace con este instrumento "despreciando los riesgos que hace correr al país".

Rajoy ha lanzado duros ataques a Rubalcaba por su estrategia ante el caso Bárcenas y le ha espetado: "Vive usted bastante más pendiente de él que yo".

Ha criticado su irresponsabilidad debido a que "alienta la sospecha de inestabilidad" y ha utilizado muchas de las frases que pronunció el dirigente socialista hace años para defender la actuación de la Justicia, no acusar de antemano y no convertir el Parlamento en un tribunal.

Entre ellas, ha destacado una: "Si se invierte la carga de la prueba, hay que demostrar la inocencia como en los peores tiempos del fascismo y del estalinismo".

Ante la petición de dimisión que le ha venido formulando Rubalcaba, Rajoy se ha preguntado cuántos diputados socialistas seguirían en la Cámara si hubiera que pedir la dimisión por cada información tendenciosa.

El presidente del Gobierno ha lamentado que algunos, "como los que "aplauden y jalean las marrullerías de papeles y fotocopias", intenten aprovechar la situación en beneficio particular.

Rajoy ha recordado que durante el mandato del anterior Gobierno se archivó la causa contra el extesorero y se le volvió a imputar con el actual, lo que, a su juicio, es la prueba de que la Justicia ha actuado sin interferencia alguna.

Y ha pedido que se la deje trabajar: "En este momento -ha dicho- lo único que cabe es que ustedes me pregunten si lo que dice el señor Bárcenas es cierto. Yo digo que no lo es y aquí se acaban todas las posibilidades que ofrece le caso. El resto es misión del juez".

"No me pidan explicaciones de hechos que no se han producido, ni que me disculpe por lo que afirman otros. Esas explicaciones -ha señalado- pídanselas a quien acusa, difunde, aplaude y secunda".

Rajoy ha reconocido que Bárcenas ha considerado que su mejor estrategia defensiva es atacar al PP, y ha asegurado desconocer el por qué de esa decisión.

Lo único que cree que puede decir es que son falsas "sus acusaciones y sus medias verdades", así como "las interpretaciones de la media docena de verdades que emplea como cobertura de sus falsedades".

"He reconocido un error, mi error", ha subrayado antes de asegurar que nada de este asunto va a afectar, limitar o condicionar al Gobierno, ni le va a impedir gobernar y mantener el rumbo de sus reformas.

Sí ha avanzado que en septiembre presentará "un auténtico Plan de Regeneración Democrática" con medidas contra la corrupción que ya planteó en el último debate sobre el estado de la nación.

Entre ellas ha anunciado que la reforma del Código Penal para endurecer las penas asociadas a los delitos relacionados con la corrupción incluirá una nueva figura: la financiación ilegal de partidos.

Rajoy dice que se equivocó al confiar en Bárcenas, aunque no encubrió a un presunto culpable