La polémica tasa de saneamiento deja de cobrarse a los vecinos

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El pleno de Ferrol, con los votos favorables del gobierno (FeC y PSOE), del BNG y de Ciudadanos y la oposición de los once ediles del PP votó ayer la suspensión de la aplicación de la ordenanza reguladora de la tasa por la depuración de aguas residuales. La suspensión tiene carácter automático y supone que ya no se pasarán más recibos a los vecinos por este concepto. Lo cobrado se devolverá. Según el alcalde, Jorge Suárez, esta decisión “abre un camiño” para la derogación definitiva. Esa derogación estaba prevista incluirla en el orden del día pero no se metió, lo que motivó el enfado del portavoz del BNG, Iván Rivas, que puso en duda las intenciones reales del gobierno y lo acusó de actuar en la mísma línea que la anterior corporación popular. “É obvio que o que acontece ó redor do saneamento da ría é un despropósito e isto tamén”, afirmó. Suárez aclaró que el punto del orden del día sobre la derogación se aplaza “ata ter os informes técnicos e xurídicos que avalíen o estado da EDAR e non supón en ningún caso un retroceso nas nosas posicións”.
Esta medida es la primera consecuencia práctica de la constatación, hace pocas semanas, de que la estación depuradora a la que llegan las aguas residuales no depura. Así lo dice un informe de los técnicos municipales tras una visita sorpresa a las instalaciones. Para Suárez son “incumprimentos moi graves por parte do socio privado”. En palabras del portavoz de Ferrol en Común, Álvaro Montes, “o único tratamento que hai é un colador e a parte sólida queda na EDAR e a parte líquida vai ó fondo do océano”. Montes afirmó que esperaba de Rey Varela (portavoz del PP y alcalde cuando se implantó la tasa) “as desculpas que debe ós ferroláns e ás ferrolás por este tema”.
Desde el PSOE, el concejal de Servizos, Bruno Díaz, acusó al gobierno anterior del Partido Popular de conocer “perfectamente a situación da estación depuradora” porque “calquera persoa que a visita é consciente de que non depura”. Ironizó sobre una tasa que debía haberse llamado “taxa de case se depura un pouquiño”.
Ciudadanos apoyó la suspensión por coherencia con la posición contraria a su implantación. “No es lógico que se cobrase esa tasa cuando las obras estaban sin concluir”, afirmó Ana Rodríguez.
Iván Rivas (BNG) reclamó que se rompa el protocolo entre el Concello de Ferrol y Emafesa “por incumprimento” y también con la Xunta dado el estado de unas infraestructuras “que non poden entrar a funcionar”. Exigió que desde el gobierno local se pidan explicaciones al Estado sobre esta situación (la planta necesita una importante inversión para completar la depuración debido a su deterioro) y denunció que Augas de Galicia recepcionase las obras y que el anterior gobierno local aceptase la encomienda de gestión “en complicidade coa Xunta” de unas infraestructuras “obsoletas”. 

rey varela
El PP, que tuvo que escuchar alguna increpación desde el público a respecto del saneamiento, defendió su gestión, se refirió a la “herdanza” recibida por parte de acuerdos de corporaciones anteriores a la suya y explicó que en su momento eligieron la mejor opción para poder poner en marcha el saneamiento “e non seguir esperando outros vinte anos”, afirmó su portavoz, José Manuel Rey Varela. “A corporación anterior velou polos intereses de Ferrol e de tódolos ferroláns e obtivo unhas condicións máis ventaxosas que as que había”, afirmó. Dijo que la depuración durante su mandato “púxose en marcha como acredita o informe da empresa” siguiendo “un sistema que se pactou entre a Xunta e Augas de Galicia”. Desde el PP “seremos os primeiros en esixir a quen teña responsabilidades se non se cumpriron eses protocolos”.

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