El Somozas muestra sus carencias

Pablo Rey, aupado por Nano, y Dani Rodríguez celebran el gol macado por el capitán racinguista JORGE MEIS
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Si el primer partido de liga le iba a decir al Somozas cuál era su nivel competitivo, la respuesta es que todavía la queda mucho para llegar a ser lo que pretende ser. El filial del Osasuna le demostró las carencias que aún tiene y le endosó su primera derrota de un campeonato en el que el cuadro verdiblanco tratará de conseguir la permanencia, algo para lo que tendrá que mejorar mucho.
El Osasuna B confirmó su condición de filial con la rapidez que demostró a la hora de mover la pelota, pero también que es una escuadra ya veterana con la solidez que demostró en el aspecto defensivo. Fue así como el cuadro navarro controló la situación en los primeros minutos ante un Somozas –que tuvo el viento en contra en la primera mitad– que no atravesaba demasiados apuros, pero que casi no tenía presencia cerca del área contraria.
Fue con el paso de los minutos cuando la escuadra visitante empezó a tener presencia en los aledaños de la meta del Somozas. Primero, a través de un rebumbio en el que el filial osasunista remató varias veces sobre puerta, aunque sus lanzamientos siempre se encontraron con un rechace. Sin embargo, al final el tanto llegó en una acción en la que el centro del campo del Osasuna B superó al de su rival para plantarse, a través de la combinación, delante de la portería local y acabar marcando gracias al remate de Miguel Díaz solo ante la presencia del meta Mandaluniz.

cambios
La desventaja en el marcador llevó el Somozas a realizar cambios para cambiar la dinámica del encuentro. Y la verdad es que la entrada de Fran Núñez y, especialmente, la de Iván Pérez hicieron variar el aspecto del cuadro verdiblanco. Así, la presencia del futbolista compostelano reubicó a Amaro en una posición más cómoda para sus condiciones. Además, las acciones a balón parado empezaron a ser una fuente de peligro para la formación verdiblanca, que se acercó bastante a la posibilidad de lograr el empate en el marcador del choque.
Pero, cuando mejor le pintaban las cosas al Somozas, el Osasuna B se encontró con la acción que se convirtió en un auténtico jarro de agua fría para la escuadra local. Una contra dejó la pelota en la frontal del área a Miguel Díaz, uno de los futbolistas más destacados del filial navarro, y su pase interior hacia Kike Barja dejó al exterior solo ante el meta Mandaluniz, al que batió con un lanzamiento por bajo.
A partir de ahí, el Somozas intentó –casi a la desesperada– la remontada con más corazón que cabeza. Pero sus ideas ofensivas no fueron demasiado claras –solo las acciones a balón para siguieron conllevando peligro–, así que los minutos fueron pasando sin que el marcador se moviese, pese a que el cuadro verdiblanco dispuso de ocasiones como para no irse de vacío del debut liguero.

El Somozas muestra sus carencias