El preacuerdo del convenio del metal rompe de nuevo la unidad sindical en la comarca

Movilización del metal, en julio | d.a.
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La firma por parte de CCOO y de UGT de un preacuerdo con la patronal sobre el nuevo convenio provincial para el sector del metal ha vuelto a enfrentar a estas dos centrales con la CIG, que se ha negado a rubricar el texto por considerar insuficientes las medidas consensuadas.


Un pacto que el secretario de CIG Industria en la comarca de Ferrol, Vicente Vidal, calificó de “traición” y “una vendida total” por parte de los sindicatos firmantes. El representante de la central nacionalista acusó a CCOO y UGT de “romper la unidad sindical que estaban pidiendo los trabajadores, ya que se comprometieron a consultar con ellos en asambleas cualquier decisión que se tomara respecto al convenio”.


Vicente Vidal explicó que algunos de los puntos acordados “afectan de forma especial a la comarca, como la situación de empleados que llevan cuatro o cinco años trabajando para otras compañías a través de empresas de trabajo temporal, o también en el caso de las subrogaciones, no solo de las empresas públicas, sino que también de los parques eólicos, de las compañías eléctricas o de telefonía”.

Sector
Pero sin duda, uno de los puntos con más calado en Ferrolterra es el que exigía la inclusión de las tablas salariales de las auxiliares de Navantia (pactadas en 2001) dentro del nuevo marco laboral. Este preacuerdo, explicó Vidal, de primeras deja fuera del convenio estos compromisos.


El responsable de la CIG señala que lo consensuado entre los tres sindicatos fue integrar este punto directamente en el convenio para darle rango de obligado cumplimiento. “Se dijo que el mal menor sería crear una comisión delegada de la comisión negociadora (en la que estaban integrados CCOO, CIG y UGT) e incluir directamente en el convenio lo que en ella se acordara”, recuerda Vidal.


Sin embargo, lo que se ha creado es una comisión delegada de la comisión paritaria, es decir, integrada solo por las entidades firmantes del preacuerdo, excluyendo así a la CIG, quien considera que este organismo “carece de capacidad de negociación”.

Federación de Industria de CCOO. de Galicia, Víctor Ledo, aseguró ayer que el fin último de esta comisión –constituida esta semana– es proteger a las compañías auxiliares de Navantia y “meter los acuerdos de 2001 en el convenio, además de analizar la limitación de la jornada laboral o asuntos de salud y seguridad en el trabajo”. Ledo insistió en que la CIG siempre estuvo en esa línea y ve “incomprensible, irresponsable y poco creíble” que la central nacionalista no haya firmado el acuerdo.
Ante esta situación, el sindicato nacionalista ya comenzó a realizar asambleas para explicar a los trabajadores por qué no van a firmar este convenio y plantear una convocatoria de huelga en los astilleros de la ría de Ferrol “por la lucha de los acuerdos de la industria auxiliar”.


“Todos los trabajadores de compañías que están en Navantia Fene así nos lo ratificaron esta mañana (por ayer)”, en una asamblea celebrada en las instalaciones de la antigua Astano. La CIG tiene previstas más reuniones en Ferrol –con las áreas de carenas y obra nueva– y otra en Fene con los operarios de Windar.
“Si los trabajadores quieren, haremos efectivas estas convocatorias de huelga y pactaremos con ellos el calendario de movilizaciones”, sentenció Vidal.

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