La acusación particular pide cuatro años de cárcel para el padre que se llevó a su hija a Nigeria y la dejó allí

Niña Secuestrada en Nigeria
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La acusación particular en el caso de la pequeña que el pasado verano fue llevada por su padre a Nigeria sin el consentimiento de la madre y la dejó allí, regresando él a Ferrol, solicita para el progenitor de la niña la pena de cuatro años de prisión como supuesto autor de un delito de sustracción de menores en el tipo agravado debido al traslado al extranjero de la niña. También pide una inhabilitación especial para el acusado, Ogie I., para el ejercicio de la patria potestad durante ocho años, mientras que en concepto de responsabilidad civil reclama una indemnización de 6.000 euros para la madre, por los gastos ocasionados por el viaje que tuvo que realizar a Nigeria para traer a su hija de vuelta a España.
El caso de la pequeña de nacionalidad nigeriana de 11 años  que reside en este país desde que tenía tres meses saltó a la luz a principios del pasado mes de septiembre, después de que, tras arduas y secretas investigaciones policiales, la madre hubiese viajado a Nigeria y lograse regresar a España con la menor.
La niña es fruto de una relación de Mónica B. y Ogie I., ambos de nacionalidad nigeriana, si bien la pareja se separó posteriormente y la niña reside ahora en Fene, donde está escolarizada, con la madre y su actual compañero, un ex guardia civil.
En marzo del presente año, un juzgado de Ferrol dictó una sentencia decretando que la guardia y custodia de la menor se atribuía a Mónica B., fijando a favor del progenitor no custodio un régimen de visitas consistente en fines de semana alternos y la mitad de las vacaciones, concretamente del 22 de junio al 1 de agosto.
En todos los casos la entrega y recogida de la menor debería efectuarse en el punto de encuentro Acarón.
El pasado 22 de junio, el acusado recogió a la niña y seis días después viajó a Nigeria en compañía de su otro hijo, dejando a la menor al cuidado de su actual pareja.
Según se recoge en el escrito de la acusación particular, ejercida por la madre con la representación letrada del abogado ferrolano Juan Pablo Barros, el 18 de julio, y sin notificación de ningún tipo al juzgado, a la madre o a los responsables de Acarón, Ogie I. se llevó a la niña a Nigeria, habiendo adquirido los billetes de vuelta para el 18 de agosto.
En consecuencia, la pequeña no fue reintegrada al punto de encuentro el 1 de agosto, como estaba estipulado, y el 18 de ese mes el padre retorna en solitario a España, dejando a su hija en su país de origen en compañía de unos familiares y de una persona que la vigilaba.
En la acusación se hace constar que en la vivienda en la que se encontraba la niña se estaba levantando un muro que la rodeaba.
El 30 de agosto, Mónica B. localizó finalmente a su hija en la población de Benin City (Nigeria), permaneciendo con ella escondida en distintos hoteles de la zona mientras que se tramitaba la documentación para volver las dos a España, hecho que finalmente consigue el día 3 de septiembre.
Paralelamente, el juzgado dictó el 2 de septiembre un auto suspendiendo cautelarmente el derecho de visitas que el acusado tenía respecto a su hija, medida que fue confirmada en las diligencias que se abrieron a raíz de la detención de Ogie I.

Fiscalía
El Ministerio Fiscal se pronuncia en términos similares a los de la acusación particular, pero solicita para Ogie I. una pena menor. Concretamente, interesa que se le impongan tres años de prisión al padre de la menor y que se le inhabilite para el derecho de patria potestad por tiempo de ocho años. En ambas calificaciones acusatorias se destaca el hecho de que, a pesar de tener la nacionalidad nigeriana, la menor desconoce totalmente el idioma y la cultura del país africano, porque, a excepción de los tres primeros meses de vida, nunca más había estado allí. n

La acusación particular pide cuatro años de cárcel para el padre que se llevó a su hija a Nigeria y la dejó allí