Los niños del BBCA animan a los residentes del Centro de Mayores de Caranza con dibujos

Los jugadores más pequeños del BBCA han preparado dibujos para los residentes del centro de mayores de Caranza
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Niños y ancianos son, aunque por motivos bien distintos, dos de los colectivos más afectados por la crisis sanitaria desatada por el coronavirus. A los primeros, asintomáticos en la mayor parte de los casos y sobre los que la enfermedad apenas está teniendo incidencia, la vida les ha cambiado radicalmente desde que hace más de un mes se suspendiesen las clases y se viesen confinados en sus casas. Con los segundos, por el contrario, el virus se ha cebado especialmente convirtiéndolos, sin duda, en el sector de la población más vulnerable. 

Niños y ancianos, ancianos y niños parecen estar condenados al distanciamiento mientras que dure la pandemia... O no tanto, porque desde el Baloncesto Base Costa Ártabra (BBCA) se han propuesto estrechar lazos entre ambos grupos y tratar de que la imaginación y entusiasmo de los más pequeños contagie a los “abuelos”.

Y es que, incluso antes de que el Gobierno ordenase el confinamiento de la población, los responsables de este centro de mayores decidieron “aislar” del exterior a los residentes, impidiendo el contacto presencial con sus familias, para preservar su salud. La medida, por ahora, ha resultado efectiva y desde que se desató la alarma sanitaria no se ha detectado ningún positivo en el centro. 

Máxima efectividad desde el punto de vista sanitario, pero también un peaje anímico para los ancianos, que han perdido todo contacto con el exterior. Los trabajadores de la entidad tratan de mantenerlos activos y con la moral alta. Hace unos días, se les pudo ver en un vídeo que circuló por las redes sociales bailando al ritmo del ya famoso “Resistiré”, pero desde el Costa Ártabra, en colaboración con esos trabajadores de la residencia, han querido ir un poco más allá y recordarles con sus ánimos que no están solos y que, más que nunca, los más pequeños se acuerdan de ellos.

Así es como desde el club se “convocó” a los integrantes de sus categorías de base para elaborar dibujos, postales o misivas con mensajes de aliento dirigidos a estos residentes. No ha sido difícil implicarlos con la propuesta pues, quien más quien menos, ya tiene un abuelo “al que echar de menos” en estos días de aislamiento.

Al club ya han empezado a llegar los primeros trabajos que, siguiendo las medidas sanitarias pertinentes, serán remitidos en breve a la Residencia de Caranza. La idea de sus responsables es que con todo el material que la entidad deportiva envíe se pueda elaborar un gran mural que adorne las paredes del centro.

Y, ¿quien sabe?, el principio de una bonita colaboración que podría vivir un segundo capítulo en el pabellón Gómez Noya de Caranza “cuando todo esto acabe” y los más pequeños vuelvan a las canchas.

Los niños del BBCA animan a los residentes del Centro de Mayores de Caranza con dibujos