Guillermo Evia es partidario de dotar al parque de un servicio de cafetería

recreación de la rampa de la calle breogán, según el proyecto de gonzalo garcía
|

La actuación prevista en el parque municipal Reina Sofía supondrá un cambio sustancial en el principal pulmón verde de la ciudad. El gobierno local aprobó esta misma semana en la Xunta de Goberno la intervención, que se financia con cargo al plan Urban con un presupuesto de 431.126 euros –proceden de fondos Feder, cofinanciado por la Unión Europea– y que, una vez adjudicada, tendrá un plazo de ejecución de nueve meses. Lo que inicialmente se planteaba como un cambio en el cierre perimetral del recinto, mejorando las condiciones de accesibilidad al mismo y facilitando la conexión entre los barrios de Canido y Ferrol Vello, se ha modificado tras la llegada del PP al gobierno local hasta cambiar la concepción del parque, que pasa de un modelo cerrado a otro abierto.

En la actualidad, el Reina Sofía cierra sus puertas cuando anochece. En su interior, además, reside un vigilante que se ocupa de la seguridad de las instalaciones y también de los pavos reales que viven en libertad en su interior y que constituyen una de las más importantes peculiaridades del Reina Sofía.

Una vez ejecutadas las obras previstas, el parque será un espacio abierto, como los que existen en todas las ciudades europeas –insiste el concejal de Urbanismo, Guillermo Evia– y tratará de cumplir el objetivo de convertirse en un verdadero punto de encuentro de la ciudadanía en lo que, según el edil, es también una demanda de los propios ferrolanos. Evia se muestra especialmente satisfecho con el proyecto elaborado por Gonzalo García, del que dijo que “supo ver perfectamente qué era lo que pretendíamos”. Entre los mayores aciertos, el edil citó el corredor que se creará en paralelo a la muralla, con lugares de estancia y de paso. Para Guillermo Evia, la intervención obtendría un “plus” con la concesión de un servicio de cafetería que contribuiría a hacer todavía más atractivo el parque.

Las dudas que puedan plantearse en materia de seguridad manteniendo este espacio abierto las 24 horas del día no son tales para el responsable de Urbanismo. Apunta que el parque contará con una buena iluminación y que no habrá ningún problema diferente al que pueda producirse en cualquier otra zona de la ciudad. Con respecto a los pavos, recordó que en muchas ocasiones puede verse a estas aves fuera del recinto y que nunca han sufrido daños. Evia no aclaró si el vigilante permanecerá en el parque, ya que indicó que es una cuestión que depende del área de Personal, pero en cualquier caso recordó que habrá una empresa que se ocupará de la vigilancia de las instalaciones municipales y que la Policía Local también tendrá que patrullar por este espacio.

En cuanto al Aula de Ecoloxía Urbana y el jardín didáctico Acuaciencia seguirán funcionando como hasta ahora.

La nueva rampa de acceso desde la calle Breogán y la escalera-banco que se situará en la confluencia de esta con Espartero son dos de los elementos más significativos del proyecto, que también contempla la desaparición del muro de Imeldo Corral y su sustitución por un cierre vegetal que permita ver el pequeño bosque de naranjos que ahora oculta el hormigón.

Evia reflexionó que cuando se habla de accesibilidad no solo hay que pensar en cómo se recorren los espacios sino también en cómo es la visibilidad desde una silla de ruedas.

Guillermo Evia es partidario de dotar al parque de un servicio de cafetería