El fuego de Oia y O Rosal devastó 1.850 hectáreas y dejó cuantiosos daños

un grupo de vecinos de loureza observan con temor las llamas del incendio forestal iniciado en oia y que amenazaba con arrasar sus viviendas en la parroquia de burgueira fotógrafo: efe
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El incendio que se inició el lunes en Oia dejó cuantiosos daños en las zonas de Oia y en O Rosal, donde resultó arrasado la mayor parte de monte, además de daños en arbolado, tendido eléctrico y viñedos.

El fuego devastó, según la última estimación de Medio Rural, 1.850 hectáreas, aunque sigue activo, con reproducciones puntuales a causa del viento, pese a estar estabilizado.

En el caso de O Rosal, la teniente de alcalde, Mari Carmen Alonso estimó que se habían visto afectadas las “tres cuartas partes del monte de Santa Mariña”.

Además, lamentó daños en arbolado, en una zona donde había “árboles con más de 60 años”, en el tendido eléctrico, a la espera de conocer si hubo destrozos en una tubería por la que pasa la traída de agua.

La teniente alcalde de O Rosal reflejó que la situación seguía siendo complicada, a causa del viento lo que había provocado durante todo el día varios “brotes”. “Aparecen fuegos donde menos te los esperas”, señaló.

Los servicios de extinción junto con efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) sofocaron ayer un incendio que se había declarado en una finca en pleno centro de O Rosal y que desató la alarma entre los vecinos por su proximidad a las casas. “Es una pena y una tristeza que haya gente que pueda así con la vida de los demás”, lamentó.

en una zona peligrosa

Por su parte, el alcalde de Oia, Alejandro Rodríguez, se refirió a la reproducción de las llamas ayer, que llegaron a estar cerca de una zona “bastante peligrosa, de eucaliptos”.

El principal peligro, abundó Rodríguez, es el viento sumado a que las hojas están secas. En esta localidad, el fuego arrasó numerosos terrenos con viñedos, campos de maíz, así como muchas hectáreas de superficie arbolada, lo que supone “un gran impacto ecológico”, concluyó.

Este mismo incendio obligó a desalojar casas en ambos ayuntamientos debido a la proximidad de las llamas y el humo en la noche del lunes al martes, motivo por el que se activó el nivel 1 de emergencias, que fue desactivado en la mañana de ayer.

El Ministerio de Medio Ambiente informó, además, de que movilizó ayer también medios para colaborar en el control y la extinción de incendios declarados en las localidades ourensanos de San Cristovo de Cea, Paderne de Allariz, Taboadela y Baños de Molgas, aunque no especificó la superficie afectada por estos fuegos.

Por otra parte, los ayuntamientos de Monterrei y Cualedro celebraron ayer sendos plenos urgentes con la intención de declarar zona catastrófica las afectadas por los incendios forestales del pasado fin de semana.

El teniente alcalde de Cualedro, José Quintairos, explicó que cursarán esta petición a la Xunta al haberse calcinado “más de mil hectáreas de propiedades”, aunque la conselleira de Medio Rural Rosa Quintana aclaró que esa consideración depende del Estado y no de la Xunta.

El fuego de Oia y O Rosal devastó 1.850 hectáreas y dejó cuantiosos daños