Los filiales, una lección aprendida

campo de A Malata partido de fútbol entre el Racing y el Atlético de Madrid B
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El partido que el Racing juega mañana en el campo del Real Madrid Castilla será el cuarto del campeonato liguero en el que se enfrenta a un filial. Será, además, el segundo consecutivo que dispute tras el del pasado domingo ante el Atlético de Madrid B. Y la plantilla racinguista, de hecho, cree que este encuentro será parecido a aquel, como lo explica el defensa Bruno Rivada. “Va a ser un equipo con gente muy dinámica, con mucho ritmo de carrera, que viene de categorías mucho más alegres”, dice.

Eso sí, el cuadro verde espera corregir los errores cometidos entonces y que provocaron que el filial del Atlético de Madrid, tras controlar el juego en la segunda parte, consiguiese empatar un partido que iba perdiendo tras el buen nivel racinguista de la primera parte. “Los entrenamientos sirven para corregir y en este partido sabemos lo que tenemos que hacer bien para llevarnos los tres puntos”, añade el defensa racinguista, ahora de vuelta a la demarcación de central.

Rivada, de hecho, cree que “a nosotros nos está viniendo bien el hecho de jugar contra filiales”. Sobre todo porque la mejoría defensiva de las últimas semanas permite al Racing desarrollar un juego en el que el contraataque tiene una mayor importancia. “El juego rocoso nos va a venir bien contra los filiales”, dice.

Reacciones
De una manera parecida de manifiesta Álex López, que reconoce que “estamos en una fase de crecimiento en la que al equipo se le ve cada vez mejor”. Incluso, acerca de la posibilidad de que juegue Rodrygo, uno de los fichajes realizados esta temporada por el club ferrolano y que ya debutó con el primer equipo, el centrocampista ferrolano explica que “siempre es importante que jueguen los mejores, son retos que nos tenemos que marcar en todos los partidos”.

De todas maneras, Álex López recuerda que “es un buen futbolista y ya jugó con el primer equipo, pero todavía es muy joven y aún le queda mucho camino por recorrer”.

Los filiales, una lección aprendida