La comarca exprime el último día del Entroido con el tradicional cocido y coloridos pasacalles

Narón marcha ciclista BikeWorks
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Después de una semana de comparsas, charangas, disfraces y filloas, los municipios y los barrios de la comarca se resisten a abandonar la celebración del Carnaval y exprimen hasta el último día la festividad, que parece haber renacido en muchos puntos de Ferrolterra tras unos años con escasa actividad y participación.
En la jornada de ayer, los más madrugadores fueron los vecinos de Narón. Alrededor de un centenar de personas participaron en la marcha ciclista “Domingo Corredoiro” organizada por el club Clásicos BikeWorks en colaboración con el Concello naronés. Los participantes, ataviados con los más variopintos disfraces, partieron a las 10.30 de la mañana de la calle Cataluña, en un recorrido de diez kilómetros que los llevó por la zona urbana de Narón.
En Neda y Moeche fue la parte gastronómica del Entroido la que tomó protagonismo en la celebración. El pabellón polideportivo de San Isidro acogió la tradicional fiesta gastronómica intergeneracional en la que se dieron cita más de 200 personas. Desde las dos de la tarde, los comensales dieron cuenta de un menú compuesto por sopa, lacón, oreja de cerdo, chorizos, costilla, grelos, garbanzos y pan. Además de los típicos postres de la época como orejas o filloas. La fiesta, que se prolongó hasta bien entrada la tarde, estuvo amenizada por una orquesta y, además, se sorteó una cesta con productos de Entroido valorada en más de 100 euros.
En Moeche, en la parroquia de Labacengos, también pusieron fin a la celebración del carnaval con una comida típica a base de sopa, cocido y sobremesa en la que se dieron cita cerca de cien vecinos del municipio. Ya por la tarde, se celebró un concurso de disfraces con premios para las categorías infantiles y adulta.
En el barrio de Piñeiros, en Narón, la Sociedade Cultural Areosa organizó el tradicional Enterro do Momo. Las comparsas Troupele Troupele y Os Parrandolos salieron a las 17.00 horas de la plaza de Paradela y desfilaron hasta el local social de Piñeiros, donde interpretaron sus canciones. Allí, además, como fin de fiesta definitivo a este Entroido 2018, se procedió a la lectura del testamento y la quema del dios Momo, como manda la tradición.

La comarca exprime el último día del Entroido con el tradicional cocido y coloridos pasacalles